En una esperada sentencia, la Comisión Europea ha multado finalmente a Qualcomm con 242 millones de euros por abusar de su dominancia del mercado con los chips 3G. El organismo de competencia, dirigido por Margethe Vestager, sentencia que echó del mercado a Qualcomm por vender chips 3G por debajo de coste, con la intención de echar a su competidor Icera del mercado.

La multa se corresponde a los daños ocasionados por el fabricante de chips móviles entre 2009 y 2011, y pone fin a una investigación que ha durado cuatro años. No es la primera vez que la UE multa a Qualcomm por abuso de posición dominante en la venta de módems para móviles. Hace año y medio, fue condenada a pagar cerca de mil millones de euros por proveer chips LTE a Apple, también en condiciones que impedían la competencia por parte de sus rivales.

Vestager afirma que "el comportamiento estratégico de Qualcomm impidió la competencia y la innovación en este mercado, y limitó las opciones disponibles para los consumidores en un sector con una gran demanda y potencial de tecnologías innovadoras". Añade además que los reducidos precios "permitieron [a Qualcomm] maximizar el efecto negativo en el negocio de Icera".

Tras las presiones por parte de Qualcomm, Icera fue finalmente adquirida por Nvidia en 2011. Esta puso punto y final al negocio de chips de conectividad de su entonces división en 2015. La multa impuesta por la UE hoy supone el 1,27% de la facturación de Qualcomm durante 2018.

Qualcomm, una historia de multas

No solo la Unión Europea ha dejado caer su mazo sobre Qualcomm. Al fabricante de chips móviles le persigue una larga historia de sanciones por prácticas anticompetitivas en una variedad de frentes. Otras tantas sentencias en Corea del Sur, Taiwan o China suman un agujero en la cartera de Qualcom de varios miles de millones de dólares.

Esta misma semana, la administración que encabeza Trump ponía un dique a un caso por prácticas anticompetitivas en Estados Unidos. Paraliza así un proceso que podría cambiar la forma en la que Qualcomm licencia sus patentes, bajo el pretexto de que el caso "amenaza la competencia, innovación y seguridad nacional".

Recientemente además, Intel anunció que dejaba el negocio de los chips 5G para smartphones debido a la incapacidad para competir en él una vez Qualcomm y Apple resolvieron su disputa internacional por supuesta infracción de patentes –por parte de Apple, en este caso–.