– Jul 15, 2019, 15:00 (CET)

Terminator es una mujer: la controversia llega al mundo de los cyborgs

Durante la última década, la llegada personajes femeninos de considerable fuerza marcó toda una nueva etapa para la mujer en la pantalla grande. No obstante, el fenómeno ha provocado diversas reacciones y no pocas críticas. ¿Se trata de la manera en que Hollywood trata de explotar el momento cultural o de una verdadera revolución? La última encarnación de la franquicia Terminator dirigida por Tim Miller llega para incluso hacer más complicado el tema.

La serie de películas Terminator se ha distinguido por ser pionera en mostrar mujeres fuertes en plena acción, en un momento en que no estaba de moda hacerlo. Desde la primera aparición de Sarah Connor —que hizo que una jovencísima Linda Hamilton se enfrentara a un Arnold Schwarzenegger en plena forma– hasta las fallidas secuelas de la historia, el personaje ha tenido el suficiente peso argumental como para convertirse en un icono cinematográfico. Interpretada de manera sucesiva por Linda Hamilton, Lena Headey y Emilia Clarke, Sarah Connor se transformó en un personaje de acción no reivindicativo que, además, demostró que las mujeres en la pantalla grande y chica podrían ser personajes tan interesantes como sus contrapartes masculinas.

Todo esto, antes que franquicias icónicas de la cultura pop como Ghostbusters y Star Wars incluyeran a personajes de importancia en sus respectivas historias, el Universo cinematográfico DC llevara a la pantalla la historia de Wonder Woman y el MCU la de Captain Marvel. Y desde luego, mucho antes que los boicots de Trolls misóginos se convirtiera en algo frecuente. La saga de Terminator —o mejor dicho James Cameron, artífice de los rasgos más notorios del personaje de Sarah Connor— creó una manera por completo nueva de manejar los códigos del cine de acción que hasta entonces minimizaron el rol femenino a meros secundarios decorativos. Connor, madre del futuro líder de la resistencia, pero también un símbolo de lucha por derecho propio cambió para siempre la forma en que los personajes femeninos se comprenden en la pantalla grande.

Para Tim Miller —al frente del venidero reboot de la franquicia Terminator: Dark Fate— el tema tiene una especial relevancia. La película ya recibió críticas por presentar a tres mujeres juntas en pantalla, lo que provocó que el director llevara a un nuevo nivel el debate sobre los ataques que los films con personajes femeninos suelen recibir en redes sociales. Según declaraciones de Miller para Variety, la controversia es por completo absurda y dejó claro que el personaje de Mackenzie Davis, “asustará” a quienes llamó “misóginos de armario”, en alusión a quienes criticaron al nuevo capítulo de la franquicia.

La reformulación del papel de la mujer

"Es fuerte, pero también muy femenina", explicó el director unas semanas antes de presentar detalles sobre el reinicio de la franquicia en el futuro Comic Com de San Diego. “Ella hace un papel parecido a un pandillero (…), no intercambiamos ciertos rasgos de género por otros", añadió. "Es muy fuerte, y eso asusta a algunos tipos; puedes ver online las respuestas de algunos que están ahí fuera, los trolls en internet y me importa una mierda”. Miller es muy consciente que la saga Terminator fue pionera en reformular el papel de las mujeres como heroínas de acción, lo que ha dejado claro al defender a la película de los prematuros ataques que recibió por la ausencia notoria de personajes masculinos de relevancia.

De la película se sabe muy poco: ubicada temporalmente veintisiete años después de los eventos de Terminator 2: Judgment Day (dirigida por James Cameron) ignora por completo lo acontecido en las tres películas de la franquicia estrenadas durante la última década. El hasta ahora único tráiler difundido, no ofrece mayores detalles sobre el argumento. Sólo muestra a las mujeres en la historia. Desde lo que parece ser un nuevo cyborg de considerable poder con aspecto femenino hasta la estelar aparición de Linda Hamilton como Sarah Connor bazuca en mano, Dark Fate sigue la línea de la franquicia Terminator al brindar una considerable visibilidad a sus heroínas. En contraste, el cyborg interpretado por Gabriel Luna y la fugaz aparición de Arnold Schwarzenegger tienen un acento casi incidental.

Por supuesto, se trata de otro matiz en medio de la polémica que suscita los papeles para mujeres en el cine actual. Los comentarios que critican a Dark Fate tienen un evidente parecido con la controversia surgida tres años atrás cuando la franquicia Ghostbusters regresó a la pantalla grande con un equipo femenino. De la queja general que acusaba a los productores de “maltratar” una película de culto para un considerable número de espectadores a la reacción sexista en contra el género de los personajes, la película se convirtió en reflejo de una discusión compleja sobre la forma en que se analiza la representatividad en la actualidad.

La oleada de ataques que recibió el cartel y el tráiler de Dark Fate tiene la misma connotación que las que soportó Capitán Marvel de los directores Anna Boden y Ryan Fleck antes de su estreno. La película incluso lidió con una campaña de críticas negativas en las principales webs dedicadas al mundo cinematográfico, como una reacción a las declaraciones de la actriz Brie Larson sobre diversidad y feminismo. No obstante, la mayoría de los ataques de la película tenían relación con el sexo de su protagonista y el tono feminista del argumento.

Con Dark Fate sucede algo semejante: la mayoría de los señalamientos en su contra tienen relación con el papel de Davis, antes que la relevancia específica de las mujeres dentro de la trama. La actriz, que hasta ahora participó con pequeños papeles en películas como Blade Runner 2049 de Denis Villeneuve y The Martian de Ridley Scott, tendrá con el personaje de “Grace” un protagónico de lujo que la pone al mismo nivel de heroínas de acción como la célebre Linda Hamilton y Sigourney Weaver. Desde la publicación del póster oficial de la película a principios de año, la actriz recibió un aluvión de comentarios negativos por su “masculinización”.

No obstante, el personaje es mucho más que un intento de la franquicia por aprovechar la nueva ola de heroínas en la pantalla grande. Miller comentó que el guionista Joe Abercrombie elaboró un cuidadoso contexto para “Grace” que, de alguna u otra forma, explica lo que ocurre antes o después de la historia en pantalla. Según el universo de Dark Fate, los cyborg tienen cicatrices y tienden a debilitarse físicamente, por lo que no viven mucho tiempo. MacKenzie Davis trabajó para crear el aspecto físico adecuado a un personaje que con cada herida, pierde un poco de fuerza y capacidad para luchar. Similar al “Kyle Reese” de la película original, “Grace” —que también proviene de un futuro distante— tiene la misión de proteger a una niña que como John Connor, tiene un papel importante en el destino de la humanidad.

“Desde que imaginamos al personaje, siempre se trató de una mujer”, añadió Miller. “No solo quería a una mujer que pudiera encajar físicamente en el papel, sino también de manera. Mackenzie realmente quería hacerlo; Ella trabajó más duro que nadie por el personaje”.

Más allá de la controversia, Terminator: Dark Fate es el nuevo eslabón de una franquicia que cambió la historia de las mujeres en la pantalla grande. De Sarah Connor a la desconocida Grace, la saga está a punto de mostrar un nuevo rostro de la historia cinematográfica que ayudó a crear.