– Jul 11, 2019, 9:00 (CET)

Los primeros años de Netflix: de alquilar DVDs a ser los reyes del ‘streaming’

Hoy nos parece de lo más normal, pero hace una década nadie podía imaginar que encendiendo tu televisor y abriendo una app tendrías acceso a un catálogo interminable con películas, series, documentales y dibujos animados con el que pasar horas y horas sin fin. Todo ello sin publicidad y con una calidad de imagen y sonido sin igual. Curiosamente, todo esto empezó con el alquiler de cine en DVD.

Si vives en España, Netflix llegó en 2015. Si vives en México, Argentina, Chile u otro país americano que no sea Estados Unidos o Canadá, Netflix llegó en 2011. Pero Netflix nació en 1997 y su servicio de streaming, tal y como lo conocemos ahora, no empezó hasta 2007. Precisamente porque cuando este servicio empezó, internet no era como cuando llegó a nuestros televisores y dispositivos conectados.

Hoy, tenemos acceso a un catálogo interminable de contenido propio y de terceros en calidad de hasta 4K. Pero sus primeros años eran diferentes. Con todo, Netflix supuso una revolución en muchos aspectos y cambió la manera de consumir cine en Estados Unidos. Su segunda revolución vendría con el streaming y su salto a otros países.

Netflix nació en una época en la que la internet que conocemos estaba empezando a formarse. Y en ese momento tuvieron la valentía, o visión de futuro, de apostar por la red de redes como canal de venta para su producto. Para hacernos una idea, en 2015, la International Telecommunication Union estimaba que en el mundo había unos 3.200 millones de internautas. Pero en 1997, esa cifra no iba más allá de los 70 millones de usuarios. Cualquiera podría pensar que poner en marcha una empresa como Netflix iba a ser muy arriesgado, pero el tiempo les dio la razón.

La internet de 1997

1997 es el año de Titanic, Men In Black, El mundo perdido, Air Force One, El Quinto Elemento o The Full Monty. En música, 1997 es el año de Aqua y su Barbie Girl, No Doubt con su Don’t Speak y Elton John con Candle in the Wind. Y en videojuegos, en 1997 la guerra de las consolas se lucha básicamente entre Nintendo 64 y PlayStation. Ese año salió al mercado el mítico GoldenEye 007, el primer Grand Theft Auto y a Estados Unidos y Europa llegaba otro clásico, el Mario Kart 64.

A nivel tecnológico, en septiembre de ese año, Steve Jobs volvía a Apple para enderezarla de nuevo tras su pequeña crisis, la IEEE creaba las primeras especificaciones de lo que sería la conexión inalámbrica Wi-Fi, el navegador Mosaic dejaba de actualizarse, se lanzaba el estándar de imagen PNG y el ordenador Deep Blue de IBM vencía a Garry Kasparov jugando al ajedrez.

¿Y qué hay de internet? La internet de 1997 está en sus primeros años pero ya se mueven las grandes empresas. AOL, por ejemplo, compra CompuServe, por su parte Microsoft se hace con Hotmail, el buscador Altavista lanza su traductor online Babel Fish, se crea la organización TRUSTe y se crean dominios tan populares como Facebook o Craigslist. En otro orden de cosas, nace uno de los primeros vídeos virales de la historia, el dancing baby.

Pues bien. Ese mismo año, Reed Hastings y Marc Randolph fundan Netflix, y a finales de año ponen en marcha el dominio de Netflix en internet.

Un gran currículum

En un artículo anterior titulado Los garajes de Silicon Valley mencionábamos el nacimiento de Netflix. Lejos de la popular idea de que los grandes de internet surgieron en garajes, Netflix es producto de dos emprendedores que ya habían logrado el éxito, pero obviamente lejos de lo que sería este grande del streaming.

Fuente: Getty Images

Por un lado, Marc Randolph, graduado en geología que empezó trabajando en el departamento de venta por correo de Cherry Lane Music, ayudó a crear la versión norteamericana de la revista MacUser y a poner en marcha las empresas de venta por correo de computadoras MacWarehouse y MicroWarehouse, dio el salto a empresas de Silicon Valley como Borland, Visioneer y, finalmente, acabó como director de marketing en Pure Atria, donde conoció a Reed Hastings, el segundo cofundador de Netflix.

Por su parte, Reed Hastings, que precisamente era dueño y creador de Pure Atria, venía de la industria del software. Primero en Adaptive Technology como empleado y luego como dueño de su propia empresa Pure Software que se fusionaría con Atria Software, de ahí Pure Atria. El cambio de sector, de la depuración de software a la venta y alquiler de DVDs, vino gracias a la adquisición de Pure Atria por parte de Rational Software, lo que hizo que Hastings se planteara un cambio de aires.

Alquilando películas por internet

Circulan distintas versiones para explicar cómo surgió la idea de Netflix, acrónimo de NET (interNET) y FLIX (en inglés flicks significa películas en argot coloquial). Una de ellas habla de la admiración de Randolph por Amazon, nacida en 1994 y que empezó vendiendo libros por internet que, cómo no, enviaba por correo a sus clientes. Curiosamente, en 1998 ampliaría el catálogo con la venta de música, cine y videojuegos. Otro elemento que ayudó a la creación de Netflix fue la introducción de una nueva tecnología para distribuir películas, el Digital Versatile Disc o DVD, mucho más fácil de manejar y transportar que la cinta VHS.

Sea cual sea el momento o la idea que les vino a la cabeza a Hastings y a Randolph, el 14 de abril de 1998 se pone en marcha Netflix como tienda online de alquiler de cine en DVD con 30 empleados y un catálogo de 925 títulos. En un principio, pagabas por cada alquiler unos 4 dólares de la época, que te daban acceso a siete días para reproducir el DVD. A esos 4 dólares había que incluir 2 dólares por el envío, por lo que salía más rentable alquilar varios títulos a la vez. También ofrecían películas en venta con descuentos de hasta un 30%. Para hacernos una idea, estas cifras eran muy similares a las que ofrecía Blockbuster, en aquel entonces la mayor cadena de establecimientos de venta y alquiler de películas y, por lo tanto, el rival a vencer.

Fuente: T-rence Curtis (Flickr)

Con todo, al año siguiente, 1999, Netflix introduce la suscripción mensual, que convivirá con el alquiler y venta por separado durante ese año, ya que en 2000 Netflix se centrará en ofrecer suscripciones a cambio de un número ilimitado de alquileres. Y no solo eso, no tenías límite de tiempo para devolver la película alquilada a no ser que quisieras alquilar un nuevo título. Tras dos años de puesta en marcha del negocio como tal, Netflix había logrado 300.000 suscriptores.

Otra seña que caracteriza la Netflix actual es su sistema de recomendaciones, que surge en 2000 en forma de puntuaciones aportadas por sus usuarios, algo que ha desaparecido de las versiones más recientes de Netflix sustituido por la recomendación automatizada basada en algoritmos y estadísticas de consumo.

La primera etapa de Netflix finaliza en 2007, año en que inicia su servicio de video bajo demanda tal y como lo conocemos hoy en día. En los siguientes años, Netflix empezará a incluirse en dispositivos como Xbox 360 (2008), reproductores de Blu-Ray, dispositivos para conectar al TV, PlayStation 3 (2009), iPad, iPhone, iPod Touch o Wii (2010), etc.

Lo que viene después ya lo sabemos todos, más o menos. Inversión en producción propia, expansión por todo el mundo (más de 130 países desde 2016) y subidas de precios progresivas cada cierto tiempo para cubrir el coste de producir contenidos y adquirir contenido de terceros.