Es habitual que Samsung diferencie sus gamas más altas según mercados por el chip que llevan dentro. Habitualmente, Europa y algunos países como México reciben la variante con procesador Exynos –propio de la marca–, mientras que otra recibe el procesador de turno de Qualcomm.

Para el próximo Galaxy Note 10, Samsung apunta a renovar el Exynos 9820 que vimos en los Galaxy S10, con un ligeramente mejorado Exynos 9825 que ha aparecido ya en este modelo por el conocido test GeekBench.

Las diferencias en rendimiento serían, en cualquier caso, muy limitadas. Según las puntuaciones obtenidas, podemos esperar poco más que un lijero ajuste en las frecuencias de funcionamiento máximas, junto a la misma RAM de 8 GB, que podría subir hasta 12 GB según la versión.

Sin embargo, no correría la misma suerte el Galaxy Note 10 y Note 10+ en su versión para Estados Unidos y otros mercados, pues no parece que este vaya a ver un recientemente renovado Snapdragon 855+.

Se espera que los Galaxy Note 10 partan de un precio de salida de unos 999 euros para la versión estándar, mientras que la versión 'Plus' podría subir hasta los 1.149 euros. Se espera que ambos partan de una memoria interna de 256 GB. En cuanto al resto de características podemos esperar un sensor ToF 3D y probablemente una mayor batería y carga rápida.

Por último, sería esperable que el Galaxy Note 10 llegara en tres versiones, la básica, la versión 'Plus' y una edición en 5G que podría llegar más adelante. Por primera vez en la gama alta de Samsung, además, llegarán sin conector de auriculares de 3,5 mm.