– Jul 5, 2019, 10:00 (CET)

FreeNow lo tendrá casi imposible para enamorar al sector más tradicional del taxi

La implantación de la tarifa fija abre un nuevo abismo entre el taxi "de toda la vida" y FreeNow. El taxi responde ante las nuevas medidas de lo nuevo de MyTaxi.

La iniciativa lleva implantada desde el pasado martes, cuando casi de forma simultánea informaban a los medios y a los propios conductores de que el cambio de nombre también traía consigo algunas novedades. Es el caso de FreeNow, antes conocida como MyTaxi. Anunciaban su completa integración en la vertical de transporte de Daimler y BMW y, por otro lado, su entrada en el mundo de las tarifas fijas para el taxi en Madrid. La variación de las normativas en el resto de Comunidades Autónomas atrasaba la iniciativa de expansión, pero dejaban clara su intención en un futuro cercano.

"Me han mandado un mail esta misma mañana", comentaba uno de los profesionales del taxi trabajando para Free Now, "creo que es una buena iniciativa, ahora hay que esperar a que la gente coja más taxis". A pocas horas de su implantación y a la espera de la campaña mediática de estreno de la nueva imagen corporativa, acompañada de un descuento del 15% durante unos días, los resultados aún no podían medirse.

Las tarifas cerradas formaban parte del imaginario del sector VTC, las únicas compañías de transporte que, hasta la fecha, podían legalmente ofrecer esta opción. Su agregación bajo algunas aplicaciones masivas, como Uber o Cabify, ayudaron a que esta fuese una de las mayores características del servicio. En este punto, existían dos opciones. La primera de ellas era que las grandes compañías del taxi entrasen en el mercado de las VTC, opción rechazada por la saturación del propio mercado, según el nuevo director de la FreeNow Jaime Rodríguez. La otra era tener la suficiente masa crítica como para poder aunar un servicio de tarifas fijas: con casi 18.000 vehículos registrados en toda España, FreeNow tenía todas las características para ello.

Unos inicios complicados

La relación del taxi con las plataformas VTC es un histórico de desavenencias. MiTaxi, que conseguía aunar a un gremio altamente disgregado, bajo una misma aplicación de una forma similar a la de las radiotaxis en una versión tecnológica. La teoría hacía pensar que esta iniciativa sería recogida con los brazos abiertos, pero como en todo, la teoría falla.

Desde prácticamente el inicio de MyTaxi en España, las relaciones entre unos y otros han sido tensas. ¿El motivo? Los descuentos eventuales ofertados a través de la plataforma para atraer nuevos clientes. Desde el punto de vista del taxi esto suponía una competencia desleal con forma de dumping: es decir, una venta a pérdidas para sacar al taxista común del mercado, incapaz de proporcionar esos descuentos. Dos veces se enfrentó el taxi a MyTaxi en los Tribunales, y dos veces se negó la mayor. La última de ellas en junio de este mismo año en la Audiencia Provincial de Barcelona.

El hecho de que la compañía estuviese gestionada por grandes multinacionales, en este caso Daimler y BWM, tampoco gustaba al gremio. De hecho, ha sido uno de las quejas también contra la propia Uber y Cabify.

Y llegaron las tarifas cerradas

A principios de abril de este año, a raíz del cambio de competencias de las VTC –las cuales pasaron de manos de Fomento a las diferentes Comunidades Autónomas–, se sucedió la modificación del nuevo reglamento del taxi y los modelos de transporte. En el caso de Barcelona, el resultado terminó con la práctica prohibición de los vehículos VTC mediante la precontratación por 15 minutos –60 minutos en el caso del Área Metropolitana de Barcelona–.

En Madrid, la situación fue por otros derroteros. Entre otras cuestiones, la normativa añadía la opción de implantar los precios cerrados –cuestión que ya se ha instaurado en FreeNow– y los viajes compartidos con precontratación –Wondo, la compañía de movilidad de Ferrovial, ya trabaja en ello.

Las propias gremiales del taxi no se ponían de acuerdo con las medidas. Mientras Fedetaxi, liderada por Miguel Ángel Leal, se posicionaba a favor del nuevo texto, amen de algunas cuestiones "mejorables". Para la Federación Profesional del Taxi de Madrid, gestionada por Julio Sanz, fue motivo para llevar la nueva normativa a los Tribunales. Desde su punto de vista, esto promociona a las grande corporaciones –poniendo precisamente a MyTaxi como ejemplo– y deja en una posición de desventaja al trabajador autónomo.

La realidad es que la posición de Fedetaxi es prácticamente la única positiva en el sector. El resto de las gremiales ha encontrado esta posibilidad nociva; especialmente para dos de las agrupaciones más activas en la lucha del taxi.

La primera de ellas, Elite Taxi, la cual ya manifestó su preocupación por el texto original. Hipertextual se ha puesto en contacto con la asociación a raíz del anuncio de FreeNow: "nos planteamos la dicotomía de las ventajas e inconvenientes de dicha decisión", explican. Entienden que, efectivamente, esta posibilidad estaba regida en el texto aprobado, pero añaden la idea de que a su vez, los precios cerrados "deberán ser regulados por los distintos ayuntamientos de la Comunidad de Madrid". FreeNow asume las diferencias entre el precio oficial y el propuesto por la aplicación, "de esta manera el taxi no incumple la normativa". En este punto, inciden en "esta lucha sin cuartel de precios que las grandes multinacionales pueden asumir, y el taxi no". Igualmente, añaden la preocupación sobre la desvirtuación de "la existencia del taxímetro tal y como lo conocemos", pese a todo, están "a la espera de estudiar los mecanismos de control por parte del Ayuntamiento para este tipo de sistemas de tarifa fija".

Por su parte, Caracol tiene una posición histórica respecto a la actividad de MyTaxi –o FreeNow–: "Mytaxi ha sido un caballo de Troya que solo quiere conseguir una base de datos, una cartera de clientes que ahora ya hasta ha perdido el nombre del taxi", explica Nacho Castillo, también conocido como Peseto Loco.

La preocupación del la enseña es la de "quién asume las comisiones", se pregunta uno de los portavoces de Caracol, Saul Crespo. "Si van a subir más las comisiones, que ya están casi en un 15% con el IVA incluido para financiar esta operación, el dinero no va a salir de sus recursos propios por mucho que sea dinero que le hayan pagado previamente los conductores", explican. Por su parte, para el taxista de FreeNow explicaba a Hipertextual que, "aun teniendo en cuenta la subida de comisiones, que suponen una pérdida de 20 euros semanales, espera que sean las gallinas que salen por las que entran".

Desde FreeNow entendían que habría tensiones con algunos sectores del taxi, pero quizá la ansiada reconciliación esté más lejos de lo pensado.