El notch o ceja en la parte superior del iPhone, donde se alojan tanto la cámara frontal como los sensores que permiten efectuar el desbloqueo mediante reconocimiento facial, podría tener sus días contados, según los últimos datos que llegan desde suelo chino. Estos aseguran que Apple estaría pensando poner fin a tan característico elemento entre los años 2020 y 2021.

Esta información llega por parte del reconocido analista Ming-Chi Kuo y Credit Suisse Technologies, quienes aseguran en sendos reportes que al menos uno de los iPhone del próximo año renunciará a Face ID en favor de un lector de huellas integrado y que, al mismo tiempo, el resto de los modelos lanzados dispondrán de un notch más pequeño que permita un mayor aprovechamiento de la pantalla. En el caso del iPhone sin "ceja", este incorporaría la cámara bajo el panel de la pantalla, como ya hemos visto recientemente en conceptos de Oppo y Xiaomi.

La supresión completa del notch se efectuaría en 2021, cuando se espera que todos los teléfonos de Apple pasen a contar con una lectura de huellas dactilares implantada en la totalidad de la superficie de la pantalla. Los modelos que serán presentados el próximo mes de septiembre mantendrían dicho componente tal y como lo llevamos viendo en las anteriores generaciones.

El polémico 'notch'

Desde su llegada en 2017, el notch del iPhone X ha sido objeto de atención por la industria de dispositivos móviles, siendo objeto de crítica por parte ciertos usuarios y alabado por otros tantos. Más allá del componente estético y las bondades que pueda aportar, la realidad es que gran parte de las compañías del segmento Android han ido adoptando desde entonces esta solución para dotar a sus dispositivos de mayor superficie útil en la pantalla.

Junto con el iPhone XS, XR y la llegada de iOS 13 –de momento en fase beta–, Apple ha ido mejorando dicho sistema de reconocimiento facial para funcionar más rápido y en mayor número de situaciones, siendo uno de los mejores del mercado en cuando a fiabilidad y seguridad. De dar el paso en un futuro hacia un sensor de huellas integrado en la pantalla, este deberá situarse en, al menos, el mismo estándar de calidad. En cualquier caso, por ahora todo son rumores y, dada la distancia que resta hasta ver dichos terminales, nada se puede dar aún por hecho.