El iPhone original, revelado al mundo en enero de 2007 en el evento introductorio de la Macworld de ese año, contaba en su presentación con un elemento que finalmente nunca llegó a manos del público. Aquel dispositivo que Steve Jobs, entonces CEO de Apple, sujetaba entre sus manos disponía de una pantalla de plástico, la cual fue sustituida finalmente por un panel de vidrio en su versión comercial.

Una decisión que sí fue reconocida por la compañía en el momento del lanzamiento –en junio de ese año– pero cuya intrahistoria no se desconocía en el momento. Hace algo más de dos años, Jeff Williams reveló el origen de este cambio en una anécdota contada en un evento de prensa en las oficinas de Corning, quienes proporcionan de dicho material a Apple para las pantallas de sus productos.

Decisión de Jobs

En un vídeo que ha sido sacado ahora de nuevo a la luz por The Loop, el responsable de operaciones de Apple pone en relevancia una conversación con Jobs en la que expresaba su firme deseo de cambiar el plástico del modelo de la presentación por cristal para las unidades que fueran comercializadas más adelante ese año (a partir del minuto 0:50, aproximadamente). Esto fue lo que ocurrió en el lapso de tiempo desde su presentación en enero hasta su venta en junio, según Williams:

Algunos de vosotros quizá conozcáis esta historia, pero la mayoría de la gente no.

El iPhone original fue diseñado con plástico duro en su parte frontal, que era como hacíamos nuestros iPod por aquel entonces, que tenían esas pequeñas pantallas. Cuando Steve sujetó el iPhone para mostrarlo al mundo, solo habíamos fabricado un par de ellos, y el que él sujetaba tenía plástico en su frontal. Y la presentación fue genial, pero él me llamó al día siguiente y me dijo: "Todo es genial, excepto un problema. He estado llevándolo conmigo y se me ha rayado en el bolsillo. No sé si son mis llaves o qué será, pero ya sabes que tiene una gran y hermosa pantalla en todo el dispositivo, eso es de lo que va el iPhone, pero necesitamos cristal".

Y yo le dije: "Ya sabes que hemos estado trabajando en ello y creo que de aquí a tres o cuatro años la tecnología habrá evolucionado y podremos hacerlo", y me contestó: "No, no, no me estás entendiendo. Cuando se venda en junio, necesitamos que sea cristal".

Yo le contesté: "Pero hemos probado todos los cristales actuales y cuando lo dejas caer, se rompe el 100 % de las veces". Y el me contestó: "No sé cómo lo vamos a hacer, pero cuando se venda en junio, va a ser de cristal".

Al día siguiente, Williams relata que Wendell Weeks, CEO de Corning, le dijo que Jobs le había llamado y le había dicho que su cristal "daba asco", tras lo cual le contó que tenían una "idea en el departamento de I+D" y que, a pesar de no estar todavía en el mercado, podía ser una buena opción. Después de "meses de puro terror" por los equipos que trabajaron a contrarreloj en su desarrollo, el iPhone finalmente llegó al mercado con dicho componente, un paso que marcó tanto al dispositivo de Apple como a la industria en su conjunto, con lo que posteriormente se conocería como Gorilla Glass, presente en buena parte de los terminales actuales.

Jeff Williams es una de las personas que ha adquirido un mayor protagonismo recientemente con el anuncio de la marcha de Jony Ive, pues ahora los responsables del equipo de diseño de software y hardware reportarán sus avances directamente a él.