Como toda persona relacionada con la industria móvil sabe, estos días en Barcelona ha tenido lugar el Mobile World Congress, la cita anual que se celebra en la ciudad condal y que reúne de manera religiosa a lo más –y menos– destacado del sector. A pesar que la presencia de Samsung, que volvió a darse un baño de masas en la puesta de largo de su Galaxy S9; a pesar del omnipresente 5G; el verdadero rey del MWC 2018 no ha sido otro que el notch.

Notch, península, ceja o como quiera llamarse. El diseño con el que Apple daba un aspecto radicalmente diferente a lo anterior a su iPhone X se ha trasladado durante los últimos meses a los fabricantes que, faltos de inventiva, han querido subirse a toda costa a este tren. Un expreso que ha tenido como primera parada el congreso de telefonía móvil de Barcelona, un escenario inigualable para mostrar estas abominables creaciones, tanto por originalidad de concepto como por ejecución.

Porque una cosa es tomar la inspiración de un fabricante para, con ese punto de partida, mejorar un producto, y otro muy diferente el hacerlo con el único fin de contar con unas similitudes estéticas que, por lo que hemos podido ver en la feria, restan más que suman. Una vuelta por los expositores de varias compañías asiáticas ha sido más que suficiente para confirmar que un recorte en el marco superior de la pantalla no es sinónimo de buen dispositivo.

Alguien pensó que era una buena idea

De entre las muchas personas que se ven implicadas en el proceso de creación de un smartphone, en todos los ejemplos que se encuentran a continuación alguien pensó que era buena idea incluir el dichoso notch para su próximo modelo (que, en buena parte de los casos, coincide con ser también el más caro de la línea de productos). Alguien que, desde luego, no pensó demasiado en ofrecer al usuario final un dispositivo realmente útil.

OTOT V5801.

Ulefone T2 Pro.

Leagoo S9.

Un comportamiento que se repite, por lo menos, en una decena de marcas distribuidas en los diferentes pabellones de la Fira de Barcelona (más otros tantos que habrán pasado desapercibidos), la mayoría con idéntico resultado: un teléfono extremadamente inútil –y, en algunos casos, como el Ulefone T2 Pro, directamente inútil). Oukitel, Leagoo y OTOT son otras de esas empresas con smartphones a medio acabar en sus expositores, teniendo como fin último verse salpicadas por el foco mediático de Apple. Creaciones cuya experiencia es tan pésima tras apenas unos minutos de prueba rápida que uno solo puede imaginar el infierno diario que supondría su uso.

La gota que colmó el vaso fue ASUS, una empresa que aspira a contar con cierta relevancia en el sector y que sus constantes muecas a Apple durante la presentación de su Zenfone 5 desprestigiaron por completo al evento y la compañía. El asunto nos hace recordar que, con o sin notch, en una feria de tecnología como el Mobile World Congress todo tiene cabida.