– Jun 23, 2019, 8:30 (CET)

‘Avengers: Endgame’ y su verdadero rival por ser la película más taquillera de todos los tiempos

Endgame volverá a los cines con una versión extendida con el objetivo de superar a Avatar. Es muy posible que lo consiga, pero si tenemos en cuenta la inflación, Lo que el viento se llevó no tiene ningún rival.

Ya es oficial. Avengers: Endgame será relanzanda en los cines a partir del 28 de junio con una versión extendida que contará con algunas escenas eliminadas y “una escena post-créditos y un pequeño homenaje”, según ha confirmado el propio Kevin Feige, presidente de Marvel Studios.

La vuelta al ruedo de la última película de Los Vengadores se ve como un movimiento claro por auparse por fin como la película con mayor recaudación de la historia. Actualmente Avatar (James Cameron, 2009) cuenta con ese título con una taquilla mundial de 2.788 millones de dólares. Endgame está a día de hoy a solo 44 millones de igualar la marca (2.744) en segunda posición, pero los signos de agotamiento de una película que lleva en exhibición desde finales de abril son ya aparentes.

Endgame notó una caída en su recaudación a partir de la quinta semana en la que estaba en las salas. Una tendencia normal si tenemos en cuenta que batió todos los registros al ser el mejor estreno de siempre, logrando solo en su primer fin de semana más de 1.200 millones. Parémonos a pensarlo un momento. En solo cuatro días, la película que cerró el ciclo de la Saga del Infinito del UCM había recaudado más que blockbusters como Aquaman (2018), Capitana Marvel (2019), The Dark Knight Rises (2012) o El Retorno del Rey (2003) en todas las semanas en las que estuvieron en cartelera.

El fenómeno es normal si tenemos en cuenta la expectación creada entre todos los seguidores, su situación de secuela con cliffhanger-chasquido incluido, y las prisas de mucha gente por ver la película por miedo a ser objetivo de spoilers. La recaudación subió como la espuma, pero después entró en un periodo de meseta que solo se podía relanzar con un lanzamiento 'extra' como el anunciado esta semana.

La estrategia no es nueva. Sin ir más lejos James Cameron hizo lo propio en 2010 al reestrenar Avatar con escenas añadidas, lo que le permitió conseguir 45 millones más en taquilla, prácticamente los mismos que hoy la separan de Avengers. Un movimiento del que seguramente Cameron se ha estado acordando estas semanas y que quizá esperaba que Marvel Studios no replicara.

20th Century Fox

En definitiva, muy mal se tienen que dar las cosas para que con un público tan cautivo como el del UCM -un 'fandom' en toda regla que muchas veces va al cine más de una vez para revisitar la película- Avengers: Endgame, no se convierta en la película más taquillera de todos los tiempos.

Ahora bien, ¿es esto asimilable como que Endgame sea el mayor éxito de la historia? En términos monetarios y atendiendo a la recaudación, un economista nos diría claramente que no. No podemos juzgar la recaudación de una película en 2019, con un precio de entrada que oscila entre los 7 y los 10 dólares/euros con el que había hace una década. Ni siquiera con los precios que existían hace un lustro. La inflación entrando en escena cual Thanos por un agujero temporal.

Las películas más taquilleras de la historia, ajustadas por la inflación

Según los datos de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos, el precio medio de una entrada de cine en Estados Unidos ha pasado en diez años de los 7,5 dólares (2009) a 9,16 en la actualidad. En España el precio medio también ha aumentado 1 euro, de 5,96 euros en 2009 a 6,96 a día de hoy.

Teniendo en cuenta el aumento de precio de cada década, obtenemos un nuevo ranking de películas más taquilleras ajustadas a la inflación, donde el número 1 no aparece ocupado por Avantar, Titanic o cualquier película de Star Wars, sino por Lo que el viento se llevó (1939).

Cruzando los datos de Box Office y las estadísticas del Libro Guinness de los Récords vemos que Avengers: Endgame se situaría en este ranking como la quinta película más taquillera, por detrás de las citadas Lo que el viento se llevó, Avatar, Titanic (1997) y la primera entrega de Star Wars (1977).

El efecto de la inflación es tan notorio que incluso Avatar, la película más reciente que compite en el podium, muestra un aumento con el ajuste de más de 500 millones de dólares. Aunque sin duda alguna, el gran foco se centra en Lo que el viento se llevó con una recaudación ajustada a precios actuales de 3.728 millones de dólares. La historia de Scarlett O'Hara se estrenó en un momento en el que la entrada al cine costaba unos 0,25 dólares, lo que nos da el resultado de que Endgame, para superarla contando la inflación, debería recaudar al menos otros 1.000 millones actuales, algo que parece del todo imposible a pesar de su reestreno.

Lo que el viento se llevó, un blockbuster de otra época

La recaudación de la cinta dirigida por Victor Fleming se tiene en la actualidad en unos 400 millones de dólares -sin ajuste de inflación-. ¿Pero cómo pudo una cinta de 1939 conseguir estos registros? Pues, al igual que pasa con los Avengers ahora, convirtiéndose en un fenómeno de masas.

Inspirada en la novela del mismo nombre, publicada en 1936 y escrita por Margaret Mitchell, Lo que el viento se llevó se convirtió en el libro más vendido del momento con más de un millón de copias en menos de un año, siendo galardonado con el Premio Pulitzer de novela, ahora inexistente.

El relato, que retrataba aquella Norteamérica del sur en el albur de la Guerra de Secesión, y el componente romántico de la misma la convirtió en un superventas que hizo que pronto se quisiera adaptar al cine. Su rodaje fue tan atormentado como las grandes producciones de ahora. Hubo cambios de director, problemas técnicos y dudas sobre su final hasta el último momento. A ello se sumó una campaña de marketing sin precedentes en el momento, avivando en la prensa las hipótesis sobre qué actriz interpretaría el papel de O'Hara, que finalmente recaería en la ya icónica Vivien Leigh‎. Por todo ello al final, en el momento de su estreno en diciembre de 1939, el fenómeno explotó.

En Georgia, Estado en el que ocurre la narración, su gobernador decidió que el día del estreno fuera festivo debido a la cantidad de expectación que había generado la novela, especialmente en los estados del sur, donde parecía pesar la añoranza de ese pasado más poderoso -y también esclavista- que tuvieron sus ciudades. Pero el fenómeno se extendió a todo el país. Las crónicas cuentan que en el primer mes de su estreno unas 11.000 personas iban cada día al cine Capitol Theatre de Nueva York a verla. Y ello a pesar de que Metro-Goldwyn-Mayer comenzó a lanzarla en un número de salas limitado y que requería para verla de una reserva de más de 1 dólar, mucho más que el precio medio de la época.

Lo que el viento se llevó fue recibido con buenas críticas, alabada por muchos como el ejercicio fílmico más completo que jamás se había hecho, aunque también hay quien rebajó las expectativas creadas. “Es un acontecimiento importante en la historia de la industria del cine, pero sólo un logro menor en el arte cinematográfico”, señalaban algunas críticas.

Al final, Lo que el viento se llevó logró ocho premios Oscar entre los que estaban mejor película, mejor director y mejor actriz, además del notable Oscar a mejor actriz de reparto para Hattie McDaniel, el primer intérprete de raza negra en lograr una estatuilla.

Sin embargo, como toda película en el top de las más taquilleras, Lo que el viento se llevó también aumentó sus ingresos como va a hacer ahora Endgame a través de múltiples reestrenos. El primero se produjo solo tres años más tarde, en 1942. Sería el primero de hasta otras 10 ocasiones en las que Lo que el viento se llevó ha vuelto al cine, las primeras con motivo de mostrar su metraje completo cercano a las 4 horas, y después, con motivo de distintos aniversarios.