The Last of the Starks, el cuarto episodio de la temporada 8 de Juego de Tronos está dando mucho de qué hablar. Sin embargo, la conversación no está relacionada con el argumento y su tenso final, sino con la escena en donde aparece un inesperado vaso de Starbucks. Tras la ola de especulación surgida en internet, finalmente se ha confirmado que la presencia de ese objeto fue un error.

Bernie Caulfield, productora ejecutiva de ‘Juego de Tronos’, habló con la radio WNYC, a la que confirmó que la aparición del vaso no debía haber sucedido. "¡Lo sentimos!", agregó Caulfield, y no dudo en bromear con la "teoría" que está circulando en redes sociales: "En realidad Westeros era el primer lugar para, tú sabes, tener un Starbucks".

Caulfield aceptó que este tipo de problemas son raros para una producción tan importante, pues son situaciones que controlan con un gran nivel de atención y detalles. Eso sí, dejó entrever que no es la primera vez que se equivocan: "si eso es lo peor que encuentran, entonces estamos en buena forma. ¡Starbucks, mándanos dinero!", concluyó bromeando.

La cuenta de la serie en Twitter también se unió al proceso de aceptación, afirmando que "El latte que apareció en el episodio fue un error. Daenerys había ordenado un té de hierbas". Seguramente este será el único pronunciamiento oficial de HBO sobre el caso. Afortunadamente, tanto la producción como los espectadores están tomando el tema con buen humor.

Tras la confirmación, queda descartada la teoría que especulaba sobre un patrocinio acordado entre HBO y Starbucks. Por supuesto, el suceso quedará marcado como uno de los momentos más graciosos de ‘Juego de Tronos’. Restan dos capítulos para ver el final de la historia de los siete reinos.