Tras llevar meses detrás de estos dispositivos, Google por fin ha retirado el velo de los Pixel 3a de forma oficial. Sus nuevos smartphones son mucho más económicos, pero llegan como es natural con recortes en algunas áreas.

El foco para Google ha sido mantener la experiencia fotográfica intacta. Teniendo esto en mente, veamo qué ha cambiado y qué se preserva en los nuevos Pixel 3a y Pixel 3a XL.

Estos nuevos teléfonos 'junior' de la marca repiten una estrategia muy similar a la que hemos visto en otros fabricantes: el iPhone XR en Apple, el Galaxy S10e en Samsung o elHuawei P30. Con una diferencia: nadie había partido el precio por la mitad. Quizás, los vientos de cara al vender teléfonos de alta gama han tenido algo que ver.

Pixel 3a frente al Pixel 3a XL, Pixel 3 y Pixel 3 XL

Google Pixel 3a XL y Pixel 3a

Mientras prácticamente todos los fabricantes están virando hacia un modelo de múltiples cámaras en sus teléfonos principales, Google se mantiene con un único sensor principal y lo traslada a estos Pixel 3a, que es además una de las mejores soluciones del mercado.

Se elimina eso sí la doble cámara frontal que daba un gran angular a los selfies de los teléfonos de Google. Ahora encontramos un único sensor en su parte frontal, sin 'notch' en ninguno de los dos modelos.

Cambia también un procesador que se va directo a la gama media. Eso sí, muy cerca lo mejorcito que esta sabe ofrecer con el Snapdragon 670. Este viene acompañado de los mismos 4 GB de RAM y 64 GB de memoria interna, que es la idéntica a la de los modelos de base de Google pero que es la única opción en estos teléfonos más contenidos.

Los tamaños de su pantalla no son idénticos –aunque estas repitan con tecnología OLED a bordo– a los originales, los dos se quedan en resolución Full HD+. Vemos que también cambia el formato de la pantalla de un terminal a otro, siendo la diagonal del Pixel 3a algo más alargada, y la del Pixel 3a XL más ancha.

Sí mantienen unos tamaños de batería que son similares para el modelo de menor diagonal, mientras que en el Pixel 3a XL llega hasta los 3.700 mAh, casi un 10% más que en el Pixel 3 XL. Los nuevos teléfonos conservan la carga rápida de Google y sus 18 W de potencia, pero no su carga inalámbrica. Eso sí, resucitan el jack de auriculares de 3.5 milímetros, que nunca ha abandonado por completo las gamas más económicas.

Pero uno de los cambios más fundamentales de esta generación más limitada son sus materiales. Dejan atrás panel de cristal de su trasera por un diseño unibody basado en policarbonato. De la misma forma, pierde también la resistencia al agua.

Google además promete hasta al menos tres años de actualizaciones de software para estos dispositivos. Recibirá por tanto los parches de seguridad así como actualizaciones mayores del sistema, como la próxima Android Q.