Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, declaró una "emergencia nacional" para proteger las redes del país de las supuestas amenazas a la seguridad por parte de algunas empresas de telecomunicaciones extranjeras. Si bien la orden no menciona específicamente a las organizaciones o países vetados, está claro que Huawei y otras compañías chinas son los principales objetivos.

Por lo tanto, cualquier empresa norteamericana tiene prohibido utilizar equipos de telecomunicaciones de los fabricantes o hacer negocios con ellos. Sarah Sanders, secretaria de prensa de la Casa Blanca, aseguró que "los adversarios extranjeros están creando y explotando vulnerabilidades en la tecnología y servicios de telecomunicaciones de Estados Unidos".

"El presidente ha dejado en claro que esta administración hará lo que sea necesario para mantener a Estados Unidos seguro", agregó la funcionaria. La orden también permite bloquear las transacciones de una empresa extranjera que pudiera representar una amenaza de espionaje o sabotaje. Todo ha surgido en medio de la tensión comercial que existe entre EE.UU. y China.

Desde el año anterior, el gobierno de Donal Trump ha señalado que los fabricantes chinos están dejando puertas traseras en sus equipos de telecomunicaciones. Esto permitiría que China pueda espiar las actividades de la sociedad norteamericana. Aunque su propuesta de vetar a Huawei se ha extendido hasta Europa, de momento ningún otro país del territorio ha bloqueado a la compañía de Shenzhen.

La Unión Europea determinó en marzo que no prohibirá la participación de Huawei en el despliegue de redes 5G. No obstante, la decisión final dependerá de cada país. Si un gobierno cree que Huawei representa un riesgo para su seguridad nacional, puede tomar las medidas pertinentes que considere adecuadas.

EL Reino Unido, por ejemplo, no tomará acciones contra las empresas chinas. Eso sí, dejaron claro que Huawei no puede involucrarse en apartados fundamentales de su infraestructura de redes, como las antenas. La decisión sorprendió a muchos, pues ignoraron totalmente las recomendaciones de Estados Unidos.

Huawei, por su parte, ha emitido el siguiente comunicado tras la decisión del Gobierno:

Huawei es el líder indiscutible en 5G. Estamos listos y dispuestos a colaborar con el gobierno de EE. UU. y proponer medidas efectivas para garantizar la seguridad del producto.

Restringir a Huawei del negocio en Estados Unidos no hará que Estados Unidos sea más seguro o más fuerte. Solo servirá para limitar a EE. UU. con alternativas más caras y de menor calidad, dejando a EE. UU. rezagado en el despliegue de 5G y perjudicando los intereses de sus empresas y consumidores.

Además, las irracionales restricciones infringirán los derechos de Huawei y plantearán otros graves problemas legales.