Theresa May, primera ministra del Reino Unido, aprobó que fabricantes chinos de telecomunicaciones participen en el despliegue de las redes 5G en territorio británico, según reporta The Daily Telegraph. La decisión representa un respiro para Huawei, empresa que ha encontrado todo tipo de obstáculos debido a las prohibiciones de diversos países.

Sin embargo, existirán algunas restricciones importantes, ya que las empresas chinas no podrán involucrarse en los apartados fundamentales de la infraestructura, como las antenas. En el caso particular de Huawei, la compañía ya participaba en las redes móviles sin trabajar directamente en el núcleo de la infraestructura.

Este movimiento va en contra de las advertencias realizadas por el gobierno de los Estados Unidos, el cual constantemente ha mostrado su desaprobación al uso de tecnologías de empresas como Huawei. Según sus sospechas, los equipos de telecomunicaciones podrían tener puertas traseras que permitirían el espionaje por parte de China.

En marzo, la Unión Europea definió que no prohibirán la participación de Huawei en el despliegue de redes 5G, ignorando también las peticiones de Estados Unidos. No obstante, señalaron que cualquier país europeo tenía plena libertad para realizar una prohibición si las investigaciones determinaban un riesgo para su seguridad nacional.

El objetivo de la Comisión Europea es que los países compartan más información sobre los riesgos de seguridad que existen en las redes 5G, pero siempre dejando de lado las advertencias del gobierno comandado por Donald Trump.