El pasado 17 de mayo las redes sociales decían adiós a la gatita que tantos memes había protagonizado desde su lanzamiento al estrellato en 2012, cuando no era más que un cachorro. Era conocida como Grumpy Cat (gato gruñón en inglés), aunque su verdadero nombre era Tardar Sauce.

La razón de que el animal se hiciera tan famoso en internet se debía principalmente a su curiosa apariencia y su cara de enfado permanente, todo ello resultado de una enfermedad, conocida como enanismo felino. El problema es que esta afección no solo conlleva síntomas relacionados con el físico del gato, sino que también puede ir acompañada de otras enfermedades, como el hipotiroidismo o la insuficiencia renal. Por eso, en los últimos años se ha generado un gran debate, entre las personas que crían estos gatos en busca de sus características físicas especiales y quienes creen que es muy poco ético hacerlo, sabiendo que posiblemente tendrán una vida dolorosa y morirán de forma prematura.

La anomalía genética detrás de los memes

Grumpy Cat ha fallecido a los siete años de edad, a causa de una infección del tracto urinario que no pudo ser curada. La familia contrató a varios veterinarios, que trabajaron con él hasta el último momento, pero finalmente la enfermedad venció al gatito.

Hasta entonces, había cosechado millones de seguidores en Facebook, Twitter e Instagram, además de protagonizar numerosos vídeos y artículos de prensa. Todo esto dejó grandes ganancias a su familia humana, que dedicó parte de estas a donaciones a albergues de animales. Sin duda, cuando Tardar Sauce llegó a sus vidas no imaginarían que aquella gata, con rictus de enfado continuo, llegaría a ser tan famosa. ¿Pero a qué se debía exactamente esta apariencia?

El animal presentaba principalmente dos anomalías genéticas. Por un lado un defecto en su mordedura bastante frecuente en gatos, así como en perros e incluso humanos. Conocido como prognatismo, consiste en una deformación de la mandíbula, que se posiciona con los dientes inferiores por delante de los superiores. Es lo que familiarmente se suele llamar “mordedura torcida”.

Por otro lado, Grumpy Cat padecía algo más serio, conocido como enanismo felino. Aunque el enanismo puede deberse a muchas causas, generalmente va asociado a un trastorno, llamado acondroplasia, presente también en otras especies, como los humanos. Se debe principalmente a una alteración del ADN que provoca alteraciones en el receptor de un factor de crecimiento, encargado de regular el crecimiento de los huesos, por lo que un fallo en él conlleva que no se desarrollen correctamente.

Otros gatos con enanismo

Curiosamente, Grumpy Cat no fue el primer gato con enanismo que logró alcanzar la fama a causa de su apariencia.
Un año antes, una primera publicación en Tumblr llevó a que las redes comenzaron a plagarse de imágenes de Lil Bub, una gatita que además de enanismo también padece osteoporosis y polidactilia. Aunque su nombre no ha sonado tanto como el de Tardar Sauce, también se ha hecho con un gran número de seguidores, e incluso llegó a compartir pantalla con la gatita recién fallecida en más de una ocasión.

Sin duda ambos felinos son animales simpáticos-a su manera-, que han conquistado el corazón de millones de personas. Tanto, que lo que hace unos años se consideraba un trastorno en tiempos más recientes comienza a catalogarse como una nueva raza. La cría concreta de gatos enanos ha dado lugar al nacimiento del gato Munchkin, más conocido como gato salchicha. El problema es que, al igual que sus compañeros de nombre caninos, pueden tener problemas óseos, que dificultan notablemente su calidad de vida, al afectar su movilidad. Además, algunos gatos enanos son propensos a la obesidad y muchos suelen tener vidas mucho más cortas de lo habitual. Por eso, la cría de estos gatos empieza a ser muy discutida en el sector. Tanto, que muchos concursos de mascotas no aceptan su participación. Por ejemplo, la Fédération Internationale Féline prohíbe las razas basadas en el enanismo, con especial mención al Munchkin, por suponer una “manipulación inaceptable de la enfermedad genética”.

En el caso de Grumpy Cat, sus dueños siempre aseguraron que tenía una vida saludable y feliz. Posiblemente lo fuera. El problema es que la enfermedad puede darse a muchos niveles y criar expresamente a un gato enano con el fin de tener una mascota propia del más gracioso de los memes puede resultar en el nacimiento de un animal condenado a una vida de dolor. Todos los gatos son adorables, ¿por qué habría que recurrir a algo tan peligroso e innecesario?