El hijo del príncipe Harry de Inglaterra, que llegará al mundo en las próximas semanas, lo tendrá complicado para jugar a Fortnite o cualquier título similar cuando tenga la edad para ello. Al menos, es de suponer que su padre hará lo posible para impedirlo tras escuchar las declaraciones que el menor de los hijos de Carlos y Diana de Gales ha realizado este jueves.

"Ese juego no debe permitirse. ¿Cuál el beneficio de tenerlo en el hogar?", ha manifestado en una visita a la Asociación Cristiana de Jóvenes en Londres. "Ha sido creado para provocar adicción, para mantenerte frente a un ordenador el mayor tiempo posible. Es muy irresponsable".

Unas críticas que se suman a las muchas ya que se han realizado con el que es uno de los videojuegos más populares de los últimos tiempos y que el pasado mes de marzo alcanzaba los 250 millones de jugadores en todo el mundo. Tal ha sido su éxito que compañías como Samsung han realizado colaboraciones en conjunto con la empresa desarrolladora para ofrecer opciones exclusivas a sus clientes.

El príncipe Harry, a su vez duque de Sussex, es más crítico con el juego, no obstante, añadiendo que permitir Fortnite solo provocará daño en los niños y que "las familias se derrumben". En la misma visita ha afirmado también que las redes sociales son "más adictivas que el alcohol y las drogas", según recoge la BBC.