Corning, fabricante de los cristales Gorilla Glass empleados en la mayoría de smartphones, está trabajando en una versión flexible de su producto, la cual podría integrarse en teléfonos plegables como el Huawei Mate X o el Samsung Galaxy Fold.

En una entrevista con la revista WIRED, el director general de Corning, John Bayne, aseguró que este producto podría estar comercialmente disponible en menos de dos años.

Bayne señaló que el objetivo de la marca es conseguir un cristal de 0,1 milímetros de grosor capaz de soportar un radio de curvatura de entre 3 y 5 milímetros. Esta solución permitiría a los fabricantes de smartphones diseñar productos plegables tan delgados como los actuales –que oscilan entre 6 y 10 milímetros de grosor–.

Bayne considera que su empresa está "desafiando las leyes de la física". El cristal debe ser delgado y flexible, pero a la vez resistente. De materializarse, la solución podría acabar sustituyendo a los recubrimientos de plástico que, de modo provisional, Samsung y Huawei han utilizado en sus teléfonos plegables.