El halcón peregrino japonés aterrizó a medianoche de este jueves en la superficie de su objeto de estudio, el asteroide Ryugu, tal y como ha informado la Agencia de Exploración Espacial de Japón (JAXA).

A 500 metros de la superficie de Ryugu, los controladores de la Tierra dejaron el aterrizaje en manos de la máquina. Esta decisión estaba planteada desde el principio, ya que se tardan 20 minutos en enviar la información hasta el satélite. Esto implicaba que si la situación era más compleja de lo previsto, no se podía reaccionar a tiempo y la sonda podía estallarse. No obstante, la suerte ha estado de parte de JAXA y todo ha salido como estaba previsto.

Una vez allí, Hayabusa 2 disparó un proyectil en el asteroide para recoger las muestras que traerá de regreso a la Tierra y estarán, según lo planeado, para 2020.

No es la primera misión de este tipo que realiza JAXA. Esta sonda es la hermana de Hayabusa, que marcó un hito histórico en 2003 al convertirse en la primera sonda en traer a la Tierra muestras de un asteroide, en este caso fue de Itowoka.

De hecho, Hayabusa 2 no es la única sonda que tiene ahora mismo este tipo de misión. El asteroide Bennu está siendo visitado por OSIRIS-REx, la primera misión de la NASA de recogida de muestras.