Mark Zuckerberg confirma que está preparando la integración entre todas sus aplicaciones, como ya se había desvelado de manera prematura la pasada semana. Una investigación revelaba entonces los planes de la compañía para hacer efectiva una integración que haría posible la transmisión de información entre WhatsApp, Instagram, Messenger y la propia Facebook.

Esta infraestructura común permitiría a la compañía expandir el campo de actividad en cuanto a acciones publicitarias y daría opción a los usuarios de cualquiera de los servicios para establecer contacto entre sí, sin necesidad de disponer de una cuenta en cada uno de ellos. El resultado sería, por tanto, algo parecido a una gran red social en la que el nivel de interacción ascienda y mediante la cual Facebook pueda agrupar al creciente número de personas que aglutina sobre su cada vez más ancho paraguas.

El CEO, además, ha asegurado durante una comparecencia posterior al anuncio de sus resultados trimestrales que el proceso se encuentra aún en una fase de desarrollo muy prematura, por lo que no es probable que lo veamos hecho realidad en un futuro cercano. Las primeras informaciones ya apuntaban a finales de este año como un momento optimista en el cual podría verse hecho efectivo, pero finalmente parece que no tendrá lugar hasta, mínimo, 2020.

¿Un beneficio real para los usuarios?

La sospecha pública se ha elevado alrededor de esta acción desde que se conocieran los planes, dado que tras cada movimiento por parte de la compañía californiana parece existir una oscura intención. Esta misma semana, sin ir más lejos, una nueva investigación destapaba que la firma de Zuckerberg había estado pagando a distintos usuarios a cambio de tener acceso completo los datos privados y de uso almacenados en su teléfono –lo cual ha provocado una dura reacción por parte de Apple–.

Tras la confirmación por parte de Zuckerberg es natural preguntarse, por tanto, si los beneficios serán tantos como se promete. Por ahora, una de las principales razones de peso parece ser la de implementar una comunicación cifrada de extremo a extremo entre todas ellas, pero ni desde Facebook parecen tener claras aún todas las ideas al respecto. Tal y como ha expresado Zuckerberg: "Tenemos aún mucho que resolver".