La revolución de los asistentes virtuales, evidente en cada vez más aspectos del día a día, no puede entenderse sin la presencia de estos en los vehículos. En un momento en el que la industria automovilística lucha contra sí misma para conseguir adaptarse a las nuevas necesidades del mercado, la inclusión de la inteligencia en los coches es también primordial.

Sin embargo, la amplia mayoría de vehículos que circulan a día de hoy no son nuevos ni adquiridos en los últimos años, cuando los sistemas de control a bordo han experimentado una notable mejora. Por ello, fabricantes como Anker o JBL ofrecen ahora una solución para hacer más sencilla la interacción entre humano y vehículo a través del asistente virtual más popular del mundo: Google Assistant.

Dentro del marco de la feria CES de Las Vegas, ambos fabricantes han anunciado sendos dispositivos que ofrecen las funciones propias de Assistant en este entorno a todos los coches que dispongan de la característica toma de 12 voltios. Dada la extensa implementación de la misma en modelos de todos los fabricantes a lo largo de los años, el público que puede acceder a los nuevos terminales es ciertamente amplio.

Control de música, direcciones y manos libres

La utilidad que aportan tanto Anker como JBL con el Roav Bolt y el Link Drive, respectivamente, es prácticamente la misma a la que estamos acostumbrados con el asistente virtual de Google en casa o en el teléfono, pudiendo de esta manera controlar la música que se está reproduciendo en el vehículo o pedir información acerca de llamadas o notificaciones. Funcionalidades como la indicación de direcciones en ruta serán también otro de los puntos fuertes de uso.

Anker ha incluido en su dispositivo diferentes puertos de carga para poder acoplar el smartphone en caso de que este se encuentre falto de batería y JBL, por su parte, no incluye puertos pero sí un sistema de micrófonos con cancelación de ruido para recibir mejor los comandos en caso de existir mucho sonido ambiente. Ambos llegarán próximamente al mercado, haciéndolo el Anker Roav Volt por un precio de 50 dólares y el JBL Link Drive por diez dólares más.