UNIVAC, la computadora que inspiró a Asimov

¿Cuántas veces has perdido tu smartphone en tu propia casa? Es normal perder algo que cabe en la palma de tu mano. Pero en los años 50, las computadoras necesitaban una sala entera para colocar todos sus componentes.

Por – Dic 22, 2018 - 12:30 (CET)

No es fácil seguir el árbol genealógico de alguien. Más pronto que tarde llegamos a un punto muerto en que desconocemos el nombre o procedencia de un tatarabuelo y no podemos investigar más.

Con la tecnología ocurre lo mismo, y es que a pesar de que algunos inventos electrónicos tienen unas pocas décadas de vida, en ocasiones se solapan proyectos similares y no sabemos muy bien cómo empieza algo o a quién atribuir el mérito de un invento. Un ejemplo, la histórica disputa sobre si el padre de la radio es el italiano Marconi, el serbio americano Tesla o el ruso Popov.

En otros casos, no sabemos dónde marcar la línea de inicio. En el caso de la computación, ¿cuál fue el primer ordenador? ¿La calculadora mecánica del alemán Wilhelm Schickard de 1623? ¿La máquina lógica de Charles Mahon de 1777? ¿La máquina de Turing de 1936? ¿La Z3 de 1941?

La máquina de cifrado Christopher de Alan Turing en su recreación para la gran pantalla. Autor: Jack English / The Weinstein Company

En este artículo trazaremos la fina línea que dio inicio a la computación comercial, que si bien al principio no estaba al alcance de cualquier hijo de vecino, sí podían beneficiarse instituciones públicas o grandes empresas.

UNIVAC es posiblemente el nombre más emblemático de computadoras electrónicas que salieron al mercado y que popularizaron la informática entre el público hasta el punto de influir en la ficción y en autores tan prolíficos como el propio Isaac Asimov.

Obviamente, no podemos decir que UNIVAC diera paso a la computadora personal directamente, pero sin éste primero, la computación doméstica no hubiera existido y hoy en día no andaríamos buscando un smartphone del tamaño de nuestra mano, infinitamente más potente que el primer UNIVAC y que seguramente hayamos perdido entre los cojines del sofá.

Al principio fue ENIAC

Antes de empezar, hay que decir que UNIVAC es el acrónimo de UNIVersal Automatic Computer o Computadora Automática Universal. Buen nombre para una serie de armarios repletos de tubos de vacío, una mesa de control repleta de luces y botones, armarios con metros y metros de cinta magnética. Más de 7 toneladas de maquinaria que costaba la friolera de un millón de dólares de la época.

Pero antes del primer UNIVAC I, que fue adquirido por la oficina del censo de Estados Unidos en marzo de 1951, existió ENIAC.

Eniac

ENIAC, acrónimo de Electronic Numerical Integrator And Computer, fue una de las primeras computadoras electrónicas de propósito general, es decir, en función de la programación que se le aplicara podía realizar una u otra tarea. Como curiosidad, la primera computadora de este tipo fue la alemana Z1.

Sus padres fueron los ingenieros John Presper Eckert y John William Mauchly, que presentaron el computador en 1946. Su función principal fue calcular tablas de tiro de artillería en el Laboratorio de Investigación Balística del Ejército de Estados Unidos.

ENIAC ocupaba 167 metros cuadrados, pesaba 27 toneladas y podía realizar hasta 5.000 sumas y 300 multiplicaciones por segundo. Funcionó de 1946 a 1955, momento en que desconectado.

La llegada de UNIVAC

ENIAC supuso una gran innovación para la computación, que hasta ese momento se empleó de forma exclusiva en proyectos militares.

Pero con la serie UNIVAC, las computadoras se abrieron a empresas y otras organizaciones públicas más allá del ejército. Bueno, siempre y cuando pudieran hacerse cargo de su precio, de sus costes de funcionamiento y contaran con ingenieros y operarios cualificados.

La paternidad del primer UNIVAC, UNIVAC I, se le atribuye a John Presper Eckert y John William Mauchly, responsables de su antecesor ENIAC, y fueron construidas por la empresa Remington Rand. Su lanzamiento fue en 1951 pero no fueron los primeros, ya que los británicos se les adelantaron por poco más de un mes lanzando su Ferranti Mark 1.

En cualquier caso, bajo la marca UNIVAC vieron la luz distintas computadoras entre 1955 y finales de los 80, convirtiéndose en referentes en el mercado mainframe antes de que el concepto de supercomputadora consiguiera acercarse a lo que entendemos por supercomputadora en la actualidad.

Fuente: Computer-history.info

Los primeros UNIVAC fueron comprados por instituciones del gobierno de Estados unidos. No fue que hasta 1954 General Electric adquirió su primer UNIVAC para gestionar los salarios de sus empleados. Pocas unidades y muy caras. De ahí que las primeras computadoras para uso universitario fueran donaciones, como las de Hardvard (1956) o Pensilvania (1957).

Como curiosidad, el primer UNIVAC I, adquirido por el censo de Estados Unidos, predijo quién ganaría las elecciones presidenciales de 1952, Eisenhower, a diferencia de las encuestas, que daban como ganador a Adlai Stevenson.

En cuanto a su composición, hasta entonces, las computadoras eran mecánicas y funcionaban con tarjetas perforadas. Pero las primeras computadoras electrónicas empleaban tubos de vacío, diodos de cristal, transistores de gran tamaño y núcleos magnéticos. Y para extraer los datos, los primeros modelos contaban con impresoras con el aspecto de una máquina de escribir que más adelante se sustituirían por monitores monocromo.

No fue hasta los años 80 que los microprocesadores entraron en escena, reduciendo el tamaño de las computadoras y dando pie a la computadora personal que todos hemos conocido.

La evolución de UNIVAC

Como comentábamos antes, los primeros computadores electrónicos empleaban tubos de vacío para su funcionamiento. Ocurre con el primer UNIVAC, o UNIVAC I (1951), que como memoria empleaba tanques de mercurio líquido.

UNIVAC II (1958) introduce el uso de memoria magnética y las primeras pruebas con transistores, si bien los tubos de vacío seguían siendo claves.

UNIVAC III (1962) introduce el uso de código binario, a diferencia de los dos modelos anteriores, que emplean el formato decimal y alfanumérico.

A partir de aquí, distintas series y modelos fueron lanzándose durante las siguientes décadas introduciendo las innovaciones que permitieron reducir el tamaño de la computadora y ejecutar más operaciones en menos tiempo.

Sperry Univac 90/30 de 1975. Autor: Marcin Wichary (Flickr)

Las series 90 de UNIVAC, por ejemplo, iniciaron sus lanzamientos en 1973 y destacan por el uso de sistema operativo mediante disco, lector de tarjetas, consola y soporte para discos externos, pero nada que ver con las tarjetas de memoria actuales ni las unidades de disco externas de ahora.

El primer UNIVAC fue producido y vendido por Remington Rand, empresa que en 1955 fue adquirida por Lawrence Sperry para cambiar su nombre por Sperry Rand y, finalmente, Sperry Corporation.

En 1986, Sperry Corporation se fusionará con Burroughs Corporation bajo el nombre de Unisys, que mantiene la propiedad sobre la marca UNIVAC. Con esta fusión finaliza la denominación UNIVAC que además de incluir computadoras mainframe también sirvió para nombrar periféricos de almacenamiento, visionado e impresión, calculadoras e incluso software, básica todos los componentes físicos y digitales que formaban las computadoras UNIVAC.

El futuro siempre será de MULTIVAC

Hay objetos icónicos que transcienden su época y permanecen en la memoria colectiva, en forma de recuerdo real o como parte de la ficción, como ocurre con las zapatillas Nike o el DeLorean de Regreso al futuro.

Las computadoras UNIVAC también traspasaron el cristal que divide realidad y ficción de la mano del prolífico Isaac Asimov, uno de los autores más importantes de literatura de ciencia ficción y en cuyas historias aparece MULTIVAC, su propia versión de UNIVAC para los distintos futuros que imaginó en sus novelas y relatos cortos.

Precisamente su primera aparición tiene que ver con una anécdota real. En el relato Sufragio universal de 1955, una computadora llamada MULTIVAC elige a una única persona para que decida quién será el presidente de Estados Unidos en unas elecciones futuras de 2008. Esta historia parte de la anécdota que expliqué antes, la predicción de UNIVAC I acertando que Eisenhower ganaría en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1952.

Isaac Asimov

MULTIVAC también protagoniza el relato La última pregunta de 1956 en que debe responder a una pregunta tan profunda que tarda miles de años en responder. Y para no estropear el final de la historia, mejor no decir nada más.

Pero hay más apariciones. En total, casi veinte relatos o historias donde MULTIVAC, la versión ficticia y futurista de UNIVAC, es el protagonista o juega un papel relevante en el futuro de la humanidad, con títulos tan grandilocuentes como La máquina que ganó la guerra de 1961 o Vida y obra de Multivac de 1975.

Como tantos otros temas o detalles que incluye Asimov en su obra de ficción, resulta interesante cómo vio la computación como un elemento clave de la sociedad humana del futuro partiendo de las primeras computadoras UNIVAC.

Dínamo

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