Samsung, que tanta chanza ha hecho durante el pasado año con el notch o ceja en la parte superior del iPhone, comenzará a adoptar esta nueva tendencia en sus smartphones a partir del próximo año. No será, eso sí con implementaciones como las que hemos visto hasta el momento, sino que la firma surcoreana optará por diseños menos intrusivos.

En el marco de la conferencia de desarrolladores que la compañía celebra estos días en San Francisco, donde ayer mostró por fin el teléfono plegable que están preparando para ser comercializado también en 2019, la empresa ha hecho pública su visión de cómo deberían ser estas pequeñas interrupciones visuales en el panel frontal de los terminales.

Los próximos smartphones manufacturados por Samsung contarán con cuatro nuevos diseños, tres de ellos con notch. Estos últimos se repartirán entre aquellos con forma de "V", forma de "U" o forma de "O", que serán implementados por la compañía según la gama que corresponda a cada nuevo producto. El criterio utilizado para determinar cuál de los tres es mejor que los dos restantes es algo que aún se desconoce.

Sin 'notch'

Hay un último modelo, no obstante, que no contará con ningún notch y, previsiblemente, tampoco con marcos amplios en la parte superior, como ocurre en los actuales Galaxy S9 o Note 9. Samsung lo ha bautizado como New infinity y este será el diseño que utilizarán los smartphones de gama alta. Teóricamente, aquí los sensores de luminosidad y la cámara se encontrarían ubicados bajo el panel de la pantalla, algo que ya sabemos desde hace unas semanas que se encuentra en la hoja de ruta de la empresa.

Como mencionaba, por ahora no hay fechas concretas para la implementación de estos nuevos diseños, aunque es probable que comiencen a hacer acto de presencia con los primeros teléfonos que Samsung presente el año próximo. Al final, la omnipresencia del notch ha podido también con ellos.