Si Uber ya se adentró con una inversión en Lime hace unos meses y, además, anunció que pronto tendría su propia compañía de patinetes eléctricos, ahora le llega el turno a Cabify. A través de Movo, la tecnológica ha vuelto a añadir una pata más a su modelo de negocio.

La compañía de transporte por ciudades ha anunciado que pondrá un total de 20.000 patinetes a circular por España y cuatro países más en Latinoamérica, concretamente en Perú, México, Chile y Colombia. Su objetivo es que, a partir de 2019, este sistema esté ya en funcionamiento. Es cierto que el mercado está en pleno apogeo en España, especialmente en Madrid donde la regulación favorable de Manuela Carmena ha abierto la puerta que un total de 15 compañías de patinetes estén empezando a desplegar sus redes por la capita; pero destaca su intención de poner rumbo a Latinoamérica. Ya lo contaba el fundador de Chipi, Emilio Mellado a este medio: "por cuestiones de seguridad y distancia en las ciudades, el mercado de los patinetes aún no ha encontrado su hueco en esos mercados". Cabify quiere romper la barrera en este sentido.

Sin especificar hasta la fecha las características concretas del modelo presentado por la tecnológica, es de esperar que siga sistemas parejos a los de la competencia. Modelos eléctricos, limitados en velocidad para cumplir la regulación y desbloqueo a través de códigos QR con la aplicación correspondiente. El sector queda saber dos de las mayores incógnitas de estos servicios: el euro de desbloqueo, una de las mayores barreras de uso, además del sistema de carga de los vehículos. Hasta la fecha, las compañías han tirado de jóvenes autónomos que recogían los patinetes por la noche, los cargaban en sus casas y, por la mañana, los volvían a poner en circulación. Un sistema de trabajo altamente criticado por el Ayuntamiento de Madrid por lo que ellos entienden que es una clara precarización del trabajo.

Los cambios en Cabify

Mientras el negocio principal de la compañía, los coches con conductor bajo licencia VTC encuentran su camino tras la decisión de trasladar la competencia a las Comunidades Autónomas, la tecnológica española anda tanteando los diferentes servicios del transporte.

Para ello, Cabify creó Movo. Aunque pueda parecer una entidad desligada de la actividad de la primera, la realidad es que el accionista único de esta compañía es, precisamente, Cabify. Creada este mismo año, la compañía, a través de su filial, entró en el sector de las motos eléctricas. Otro de los grandes bastiones de la movilidad compartida en las grandes ciudades. Ahora, y tras la idea de inversión (que no lo es tanto), abren el melón de los patinetes.