El anuncio de Diablo Immortal en la Blizzcon 2018 del pasado fin de semana ha generado un rechazo casi unánime por parte de la comunidad. La entrega para iOS y Android de la franquicia queda lejos de lo que el público más dedicado deseaba y, aseguran, se aleja de la filosofía ligada a la marca desde los inicios. Hablamos, sin duda, de uno de los anuncios peor recibidos de la historia de la compañía.

Y es que a pesar de que desde Blizzard calmaban los ánimos ante el hype generalizado de cara a la Blizzcon 2018, publicando un mensaje en el que aseguraban "estar trabajando en diversos proyectos de Diablo" sobre los que ansiaban contar más "cuando fuera el momento adecuado", la anticipación por Diablo 4 contribuyó negativamente al recibimiento de Diablo Immortal. Tanto es así que son muchas voces las que afirman que un simple teaser de esta nueva entrega de corte tradicional hubiera servido para contentar a los aficionados y que el anuncio de Diablo Immortal se percibiera como un proyecto complementario, dirigido a otro público, y no como el plato principal y primera novedad en la franquicia desde que Diablo 3 se lanzara hace seis años.

Sorprendentemente, fuentes consultadas por Jason Schreirer, editor de Kotaku y una de las voces más respetadas de la industria en lo que a filtraciones se refiere, afirman que el anuncio de Diablo 4 estuvo planeado hasta el último minuto. Más concretamente, Blizzard iba a anunciar la esperada cuarta entrega de su clásica franquicia con un vídeo en el que Allen Adham, cofundador de la compañía, confirmaba su existencia de y avisaba de que todavía es pronto para mostrar más al respecto.

Siempre según las personas consultadas por Kotaku, cercanas a Blizzard y sus planes para la Blizzcon, la empresa mantenía la intención de mostrar este teaser sobre Diablo 4 a pesar de su comunicado pero, por motivos no especificados, habría optado por eliminarla de la presentación inaugural de la Blizzcon 2018 horas antes de que ésta tuviera lugar. Quizá la situación del juego, cuyo desarrollo habría sufrido dos reinicios bajo la batuta de dos directores distintos, y la imposibilidad de lanzarlo a corto plazo provocaron que Blizzard guardara su as en la manga para el futuro.

A buen seguro, y tras el desastroso recibimiento de Diablo Immortal, habrá muchos directivos arrepentidos de tomar tal decisión a última hora. Y es que, a pesar de que el desarrollo de una nueva entrega es un secreto a voces, la confirmación oficial de Diablo 4, por discreta que fuera, hubiera ayudado a subir los ánimos de los aficionados y contribuido a una mejor recepción del salto a dispositivos móviles de la marca. Será interesante ver cómo gestiona Blizzard una situación a la que no están acostumbrados.