Buena parte de España ha despertado hoy con los cielos cubiertos por un manto de nubes negras que amenazaban lo que finalmente ha ocurrido: un aguacero que ha cancelado clases, cerrado parques y cortado el tráfico en un gran número de municipios del este del país.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya ha lanzado un aviso en el que prevé que se puedan alcanzar hasta 200 litros por metro cuadrado en un periodo de 12 horas y alerta de que esta inestabilidad meteorológica se mantendrá desde hoy hasta el domingo, 21 de octubre. Muchos ya califican lo que está por venir como la peor gota fría ocurrida en España en los últimos diez años. Sin embargo, este fenómeno meteorológico es algo mucho más complejo, como ya han explicado algunos meteorólogos.

Un término para todo

El término “gota fría” se ha usado desde finales del siglo XIX para hacer referencia a cualquier situación meteorológica que lleve o pueda llevar asociadas lluvias intensas o efectos desastrosos. Así lo explica el meteorólogo Francisco Martín León en una entrada del blog de la AEMET, en el que también aclara que en realidad una verdadera gota fría puede darse sin acarrear lluvias intensas y, por el contrario, los grandes aguaceros pueden generarse por causas ajenas a una gota fría. Pero entonces, ¿de qué se trata?

Aunque ya es un término obsoleto, haría referencia correctamente a lo que técnicamente se conoce como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). El fenómeno meteorológico correspondiente consiste en un embolsamiento de aire frío generado en las partes más altas de la atmósfera, sin una señal de borrasca asociada en la superficie. Es muy común en el Mediterráneo, donde puede ocurrir de forma particularmente intensa a finales de verano o principios de otoño, generando lluvias torrenciales, como las que se están dando en España ahora mismo.

Un fenómeno más complejo

A pesar de todo, lo que está causando el frío y las intensas precipitaciones que ahora mismo circulan por el país es algo mucho más complejo. Así lo señala en su comunicado la AEMET, al explicar que la actual situación meteorológica se debe a la unión de dos borrascas, una que se acerca por el Mediterráneo y otra que se aproxima por el Atlántico.

Más concretamente lo explicaba ayer en La Sexta la doctora en físicas y encargada de la sección de meteorología en la cadena Isabel Zubiaurre. Según su descripción de la situación, esta inestabilidad se debe al efecto de una DANA, pero también un anticiclón y una borrasca fría aislada. Esta última, que ha entrado a la península por el suroeste, se diferencia de una DANA en que es una bolsa de aire frío que sí tiene consecuencias en la superficie. Por otro lado, un anticiclón procedente del norte de Rusia ha comenzado a acercarse al país hasta las Islas Baleares, donde se ha topado con una DANA que proviene del norte de Argelia y está dando lugar a intensas precipitaciones en el archipiélago.

Por lo tanto, este fenómeno, que se espera que comience a remitir el domingo, es mucho más que una simple gota fría, aunque el nombre es idóneo para describir lo que está ocurriendo. Un título para todo que se ajusta a la perfección a las circunstancias.