Es fácil, al hablar de las escenas más memorables y meritorias de Daredevil, sacar a relucir la recordada pelea en el pasillo de la primera temporada. Acción intensa y una gran coreografía en un falso plano secuencia de tres minutos. La escena recorrió la red y sigue siendo puesta como ejemplo de grandes luchas cuerpo a cuerpo en el audiovisual reciente. Por ello sonaba extraño, y hasta fanfarrón, que Erik Oleson, showrunner de la serie de Netflix, afirmara sin atisbo de duda que habían superado en la tercera temporada de Daredevil lo hecho entonces.

Ahora, si ya has visto Blindsided, el cuarto episodio de la nueva tanda de episodios, habrás comprobado que Oleson no exageraba y que lo conseguido es, de largo, la escena más compleja y llamativa de cuantas nos ha dejado la versión televisiva de Daredevil y, sin duda, una de las mejores de los últimos años. Y es que gracias a un reportaje de Vulture sobre la misma, hemos podido saber que, lejos de trucos, hablamos de un solo plano secuencia de 10 minutos y 43 segundos (el vídeo que podéis ver más abajo es la primera mitad de la escena).

Hablamos para los despistados, y aquí viene el pertinente aviso de ligeros spoilers sobre el capítulo, de la escena en la que Matt Murdock visita la prisión haciéndose pasar por su compañero Foggy Nelson con el objetivo de obtener información sobre Kingpin de la mano de la mafia albanesa. Después de que la tensión crezca y todo se complique, el protagonista se ve envuelto en una emboscada en plena clínica de la cárcel para, posteriormente, recorrer los largos pasillos haciendo frente a presos primero y policías después.

Como decíamos, esa recordada escena del pasillo en la primera temporada no era un plano secuencia al uso si no que escondía lo mejor posible tres cortes que facilitaban su realización. El maquillar este tipo de planos, disimulando los cortes de distintas formas, es algo común en los planos secuencia centrados en la acción, donde se requiere un gran trabajo de coordinación, y también en obras que explotan dicho recurso durante extensos períodos de tiempo como la Birdman de Alejandro González Iñárritu.

En este caso, el mérito (y los dolores de cabeza) corresponden a Alex García López, director del capítulo; fue él el que le propuso la idea al showrunner de la ficción, inspirado por la crudeza e intensidad del famoso plano secuencia de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón. Y, evidentemente, surgieron las dudas: ¿cómo concebir y ejecutar una escena de más de diez minutos que involucra a decenas de actores, el recorrido de un amplio y enrevesado escenario y una contundente escena de acción? Con mucho trabajo y, sobre todo, horas y horas de ensayo.

Ese, el alargar la producción más de lo deseado y descuadrar el calendario de producción, fue el gran miedo de Erik Oleson y de Tim Lieber, vicepresidente de la programación original de Marvel Television; por suerte, la ambición y motivación de figuras claves de la producción como su protagonista, Charlie Cox, su operador de cámara y, evidentemente, el director del episodio, hicieron que showrunner y vicepresidente de programación dieran su brazo a torcer. La recompensa podía merecer el riesgo.

Lo que siguió, tras varias jornadas de ensayo, fue un rodaje de doce horas en una prisión abandonada en Staten Island. Quizá lo más llamativo es que, sin cortar la acción, un doble toma el lugar de Charlie Cox en varios momentos; según Alex García, el actor protagoniza el 80% de la escena pero son varios los momentos, extremadamente bien disimulados, en los que se apuesta por introducir un stuntman en la escena. En el reportaje de Vulture especifica cómo y dónde se dan esos conocidos como "Texas switches" pero, sin duda, es interesante revisionar la escena sin conocerlo e intentar detectarlos. Y, de paso, volver a disfrutar de acción y cinematografía de primer nivel.