Uber busca postularse como una de las principales compañías detrás de la movilidad sostenible. Así ciertas decisiones de la empresa desde la entrada de Dara Khosrowshahi como CEO y, sobre todo, los distintos movimientos anunciados durante el día de hoy; entre ellos, invertir 10 millones de dólares durante los tres próximos años para apoyar causas centradas en el cuidado del medio ambiente en aquellas ciudades donde operan como compañía.

Más concretamente, los esfuerzos irán dedicados a promover que la población anteponga el uso de alternativas verdes como coches compartidos, transporte público o bicicletas al uso de sus vehículos privados, minimizando la contaminación. De hecho, Uber invertirá un millón adicional y lo dedicará a pagar las cuotas de congestión, tarifas que los conductores deben pagar para acceder a las calles y zonas más concurridas de las ciudades en sus picos de tráfico.

Por ejemplo, acceder al distrito empresarial de Manhattan a ciertas horas conlleva el pago de una tarifa concreta, siendo este un movimiento de respuesta a la crisis del metro de Nueva York. Dicha congestión en el nivel del tráfico es algo que, muchos defienden y argumentan, viene dada en gran parte por la presencia de vehículos de compañías como Uber y Lyft aunque, desde la compañía, se desmarcan completamente dichas acusaciones.

Asimismo, pese a que también son muchas las voces que defienden que esa misma congestión, dificultando el tráfico libre, beneficia a Uber, la compañía se desmarca por completo y deja claro que "la congestión no les beneficia". Ese millón de dólares que están "felices de pagar" para, paulatinamente, ir descongestionando las calles parece una seña en dicha dirección. Y es que no deja de ser irónico que Uber invierta tal cantidad de recursos en reducir un problema que la misma compañía está generando: ya son muchas las pruebas que demuestran que las flotas de servicios VTC como Uber o Lyft son uno de los principales causantes de los citados problemas de tráfico en las grandes urbes.

Así, es evidente que Khosrowshahi busca potenciar y defender la imagen de que Uber es está para solucionar el problema y no para causarlo. En un post en el blog oficial de la compañía, el CEO ha declarado lo siguiente:

Conforme más gente depende de Uber, nuestra tecnología se ha convertido en una parte importante del tejido de transporte de las ciudades. Con ello viene una responsabilidad: reconocemos que debemos dar un paso adelante y apoyar a las ciudades que están esforzándose en solucionar sus problemas en el transporte. Estamos en una posición única para marcar la diferencia y tener un impacto positivo en las comunidades a las que servimos a lo largo del planeta. Y no nos tomamos esa responsabilidad a la ligera.

El paquete de medidas confirmado a lo largo del día de hoy también incluye una donación de 250.000 dólares a SharedStreets, una compañía sin ánimo de lucro nacida de la mano de la Asociación Nacional de Oficiales de Transporte en Ciudad (National Association of City Transportation Officials) y el Proyecto de Transporte Abierto (Open Transportation Project). Se busca, con dicha inversión, financiar la creación de un paquete de medidas a cumplir por las compañías privadas a la hora de compartir datos como las velocidades en carrera con las distintas ciudades.

Por último, Uber también ha confirmado la futura instalación de estaciones de carga para flotas de motocicletas eléctricas en la ciudad de Sacramento. Estas, que no tienen un lugar de aparcamiento una vez acabado su uso, son dejadas bloqueando las calles y estorbando a viandantes y otros conductores con lo que, de esta forma, la compañía y las ciudades que integraran dichas estaciones de carga matarían dos pájaros de un tiro: tener lugares de aparcamiento fijos y un sitio adicional donde recargar sus baterías.

Un paquete de movimientos con una intención muy clara: Uber no es la compañía que era hace unos meses. Al menos no de cara al público. Ahora, la ambición, el todo vale y la más que criticable gestión parecen dejar paso al interés en hacer que el transporte en las ciudades sea más cómodo y, en definitiva, mejor.