Dos años y medio más tarde de la llegada de su último procesador para los relojes inteligentes enfocados al público Android estándar (sí vino uno para niños recientemente), Qualcomm ha presentado hoy el Snapdragon Wear 3100, la evolución del 2100 que llega para dar presencia en las muñecas de los consumidores a unos smartwatches Android que han ido cayendo en el olvido tras la euforia inicial para dejar paso al Apple Watch como líder indiscutible del sector.

Qualcomm despierta de su letargo para ofrecer un nuevo procesador que ayude a hacer a los relojes inteligentes atractivos de nuevo para el consumidor, aunque de eso dependerá también el enfoque que le den unos fabricantes que hasta el momento tampoco han sabido despertar un interés masivo por ellos. Para conseguirlo, desde la compañía se enfocarán en la eficiencia por encima de todo, ofreciendo así resultados que premian la duración de la batería y la experiencia conjunta con el recién renombrado y rediseñado Wear OS por encima de la potencia, un aspecto que no es tan fundamental en dispositivos de estas características.

Más batería

El Snapdragon Wear 3100 viene acompañado por primera vez de un coprocesador que, como no podía ser de otra manera, aportará unos resultados que harán mucho bien a los relojes. Este se encuentra destinado a realizar los procesos más automáticos del reloj, como el control de la luminosidad o la actividad de la pantalla cuando esta se encuentre encendida pero sin realizar interacción alguna con ella. Esto permite ahorrar una cantidad de energía extra que se traduce en hasta 12 horas más de uso respecto a la generación anterior.

La autonomía de los dispositivos es siempre un punto clave, especialmente notorio en unos que en muchas ocasiones cuentan con funciones avanzadas para medir el sueño y no se quiere tener que dejar cargando por la noche, por ejemplo. Si la batería llega al 20 %, el nuevo procesador permitirá activar una función para que, mediante una esfera básica sin complicaciones y sin contar con notificaciones ni otras apps, el reloj pueda aguantar sin pasar por el cargador durante toda una semana.

La conectividad y el uso de los sensores también mejora con el Snapdragon Wear 3100, permitiendo hacer un uso y gestión mejorada de las conexiones LTE y 4G para poder hacer uso de los terminales sin necesidad de tener el smartphone cerca y también para poder recolectar datos de manera más precisa. Los detalles concretos los podremos ver cuando lleguen los primeros relojes con este procesador.

Por el momento, no hay anuncios referentes a qué fabricantes serán los primeros en incluirlo, pero sí se sabe que los primeros modelos llegarán antes de que finalice el año. No será, eso sí, con un Pixel Watch.