Google ha comparecido ante el senado de los Estados Unidos sobre diversos temas que rodean a la compañía, entre ellos el de su polémico buscador para China, un proyecto conocido internamente como Dragonfly. Anteriormente ya te hemos hablado de este polémico buscador, pues sería cómplice de la censura y daño a la privacidad que existe en el país asiático.

Los de Mountain View han reconocido la existencia de Dragonfly, sin embargo, no han querido entrar en detalles del proyecto y sus objetivos. Keith Enright, jefe de privacidad en Google, fue el encargado de responder ante las autoridades y mencionó no estar enterado sobre los propósitos de Dragonflye. Por otro lado, en más de una ocasión afirmó que Google "no está cerca de lanzar un motor de búsqueda en China", contradiciendo todas las informaciones que se han revelado en los últimos meses.

Ted Cruz, uno de los senadores que participó en la audiencia, preguntó a Enright cuál era su postura respecto a la censura del gobierno chino a sus ciudadanos, a lo que el directivo de Google contestó: "Como representante de privacidad de Google, no estoy seguro de tener una opinión informada sobre esa cuestión". Queda claro que el objetivo era evadir cualquier pregunta relacionada con el buscador de china.

Horas más tarde, el portal Venturebeat informó que un portavoz de Google se puso en contacto con ellos para señalar que el trabajo en las búsquedas de China sólo ha sido "exploratorio". Añadió que en los últimos años han dedicado esfuerzos para apoyar a los ciudadanos chinos a través de Android y diversas aplicaciones como Google Translate y Files Go.

Sí, todas las declaraciones ponen en duda las informaciones que han surgido recientemente. No sabemos si el objetivo de Google es seguir ocultando sus propósitos en China o si han cedido ante la ola de críticas, incluidas las de sus propios empleados, quienes en más de una ocasión han mostrado su descontento sobre Dragonfly.

De acuerdo al medio mencionado, esta mañana renunció un empleado de Google por su preocupación relacionada con Dragonfly. Además, aprovechó la situación para enviar una carta al senado de Estados Unidos, pidiéndoles que cuestionaran al jefe de privacidad sobre las 14 organizaciones de derechos humanos que se han expresado en contra del proyecto.

Por otro lado, afirmó que el proyecto se puso en marcha después de que Google había lanzado sus políticas de ética para la inteligencia artificial. Claro está que no tiene sentido si poco después se iniciarían experimentos con un buscador que atenta contra los derechos humanos. Un extracto de la carta decía lo siguiente:

Dragonfly es parte de un patrón de toma de decisiones irresponsable en toda la industria de la tecnología. Espero que el Comité ayude a proteger el ambiente que se requiere para los denunciantes futuros mediante la adopción de medidas para garantizar la transparencia ética en Silicon Valley.

Hace algunos días te contamos que el buscador de Google para China incluía una lista negra de términos para evitar que la población realizara búsquedas sobre "derechos humanos", "protesta estudiantil" y "Premio Nobel", por mencionar algunos ejemplos. También es capaz de mostrar información meteorológica alterada por el gobierno chino con el objetivo de esconder los verdaderos índices de contaminación. En cuanto a temas de privacidad, el buscador estaría ligado al número de teléfono de los usuarios para poder monitorear cada una de sus búsquedas.