El sistema de navegación por satélite europeo, Galileo, ya tiene quien haga el seguimiento y control de sus sondas. La multinacional española GMV ha firmado con la Agencia Espacial Europea (ESA) un contrato para el Segmento de Control en Tierra del GPS europeo, que ha sido presentado este jueves en el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. “Estoy seguro de que conseguiremos más contratos como este”, ha afirmado el ministro de Ciencia, Pedro Duque, durante la rueda de prensa celebrada en el ministerio.

Pero ¿qué implica que GMV se haya hecho con este contrato? Esta empresa española se encargará del “seguimiento, monitorización y control de todos los satélites del sistema", según ha explicado el director de GMV, Jesús Serrano. El trabajo de la empresa española está previsto que dure tres años y medio. Este acuerdo también hace a la multinacional encargada del sistema de dinámica orbital, la planificación de misión, el soporte de las operaciones, las herramientas de simulación, las estaciones de seguimiento, la seguridad en la red o la conexión entre los diferentes elementos.

Además, la adjudicación a GMV por parte de la ESA de este acuerdo da como resultado el mayor contrato firmado en la industria espacial española, según afirma el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El acuerdo tiene una envolvente presupuestaria de 250 millones de euros e incluye la contratación de la primera Orden de Trabajo a GMV por un importe que ronda los 150 millones de euros. "Agradecemos la confianza depositada en nosotros, somos plenamente conscientes de la responsabilidad que asumimos y sabremos estar a la altura", ha comentado Serrano.

Además del ministro y el director general de GMV, también han participado en la presentación la secretaria general de Transportes del Ministerio de Fomento, María José Rallo; el director de programas de navegación de la ESA, Paul Verhoef; el consejero para actividades de navegación de la Comisión Europea, Augusto González; y el director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Javier Ponce.

Galileo

El programa Galileo es un sistema de navegación por satélite creado por la Unión Europea. "Dependemos mucho del GPS", ha señalado el director de programas de navegación de la ESA, Paul Verhoef, y fue este el motivo que impulsó la creación del programa de navegación europeo, para ser independientes del sistema estadounidense.

Otro sistema de este tipo es el Glonass ruso, pero la diferencia con este y el GPS radica en dos puntos: no se ha desarrollado durante una guerra, es decir, es un proyecto civil y la tecnología que utiliza es más moderna, lo que le da una alta precisión. "Dentro de muy poco vamos a tener una alta precisión de alrededor de 20 centímetros", ha comentado Augusto González.

El pasado 25 de julio se lanzaron cuatro satélites más de Galileo y ya van 26. El sistema de navegación ya se puede utilizar en más de "100 millones de dispositivos", como ha comentado María José Rallo. Y, de hecho, "fue una empresa española —BQ— la primera en incluir el sistema Galileo" en sus smartphones, ha añadido Rallo. "España y su industria son líderes en el programa Galileo de la Unión Europea, ya que estamos presentes en todos sus segmentos", ha afirmado Rallo.

¿Cuáles serán las aplicaciones de Galileo? Este sistema ofrece varios servicios, uno abierto "para el gran público", es decir, para uso en móviles y otros dispositivos civiles; otro, comercial; también al "servicio de defensa y servicio combinado con EGNOS para alta seguridad", ha señalado el director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Javier Ponce. Pero no solo para estas aplicaciones puesto que ya está en marcha el de "búsqueda y salvamento de personas en dificultad". "Galileo es excelente debido a la calidad del sistema y sus operaciones", ha añadido Ponce. "Se están vendiendo centenares de chips para incorporarlo a móviles y otros dispositivos para que se utilice ya", ha comentado el directo general del CDTI.

Además, las señales de Galileo han sido diseñadas para que pueda complementarse con sus homólogas estadounidense y rusa, lo que implica que se pueden utilizar en el mismo dispositivo sin que haya interferencias. Por este motivo la Oficina Europea de Patentes le entregó el premio Inventor Europeo del año en 2017 al español José Ángel Ávila y su equipo por todo el trabajo realizado con las señales del sistema de navegación europeo.