El Google Pixel 3 XL es el nuevo teléfono de mayor tamaño –que vendrá acompañado de una unidad de menores dimensiones– de la compañía de Mountain View, que durante los dos últimos años ha demostrado que es capaz de manufacturar dispositivos de alto nivel y medirse en muchos aspectos con los terminales de más alta gama del sector, a pesar de no calar demasiado hondo en el mercado. Con estos precedentes, resulta inevitable el interés por ver si este año la firma hace suyo el popular dicho que afirma que el tercer intento es el definitivo y consigue consolidar así su posición como fabricante de la industria móvil.

Las últimas filtraciones y rumores que están circulando por la web, sin embargo, no invitan al optimismo, al menos sobre el papel. Las últimas han hecho acto de presencia en Master Lu, una plataforma china dedicada a las pruebas y análisis de potencia de los terminales, donde el Pixel 3 XL parece haber hecho una parada técnica y confirma buena parte de lo que ya sabíamos, añadiendo algunos datos adicionales que permiten comenzar a perfilar de manera detalla qué será lo que veamos presentado el próximo mes de octubre, si la fecha filtrada por la propia Google resulta ser la final.

Los resultados apuntan a que el Pixel 3 XL tendrá finalmente 4 GB de RAM y montará el Snapdragon 845 de Qualcomm. Si bien esto último era previsible, la memoria RAM es algo que está suscitando recelo por ser el tercer año consecutivo sin variación alguna en este apartado. Cuando sus competidores en este segmento del mercado ya montan un mínimo de 6 GB, ascendiendo a 8 GB en algunas ocasiones, Google parece haberse fijado en su apuesta por una cantidad que, si bien ha sido suficiente en el pasado gracias a la mejor optimización, podría comenzar a resultar escasa.

Detallando el Pixel

El Pixel 3 XL vendrá, según dicha información, con una resolución de pantalla y ratio de aspecto, de 2960 x 1440 pixeles y 18.5:9, concretamente. Aunque en estos datos no parece haber sido tenido en cuenta el notch en la parte superior, parece claro que los nuevos teléfonos de Google se sumarán a la tendencia de incluir una "ceja" en la que incluir los sensores y cámara frontal.

Será especialmente curioso ver el trabajo que hace la compañía de Mountain View en el ámbito de la cámara pues, mientras sus competidores ya suman dos e incluso tres lentes en la parte trasera de sus teléfonos, parece que la nueva generación de Pixel seguirá disponiendo de una única cámara. Nuevamente, a pesar de que esto les ha dado un resultado excepcional en el pasado, incluir una única lente ofrece también obvias limitaciones que pueden alejar a los terminales en el cómputo global de características frente a sus rivales.

En el apartado del software también habrá novedades, como es natural. Además de incluir el recién estrenado Android 9 Pie de serie, los Google Pixel de tercera generación vendrán con la única opción de navegar por gestos, despreciando la botonera virtual que tan extendida se encuentra en la amplia mayoría de terminales con el sistema operativo de la compañía.