En enero del presente año, HTC anunció que sus gafas de realidad virtual, el VIVE y VIVE Pro, tendrían un adaptador que ayudaría a prescindir de los cables para poder utilizarlo de forma inalámbrica. Desde aquel entonces se convirtió en el accesorio más esperado por los poseedores del dispositivo, pues los cables suelen generar incomodidad al momento de utilizar este tipo de gafas dedicadas al VR.

La compañía china aprovechó la Gamescom 2018 de Alemania para mostrar este adaptador y además revelar los precios finales. Como era de esperarse, el accesorio no será nada barato. El VIVE Wireless Adapter estará disponible a partir de $300 dólares para la edición estándar del HTC VIVE, mientras que el accesorio que cumple la misma función en el VIVE Pro podrá adquirirse por $360 dólares. Ambos adaptadores estarán disponibles para preordenar el próximo 5 de septiembre.

El mencionado adaptador incluye su propia batería que puede dar hasta 2 horas y media de experiencia continua, siempre y cuando su uso se mantenga en un área de 6x6 metros. El accesorio se debe colocar en la parte trasera de las gafas, lo que genera un peso extra para la cabeza. HTC menciona que el adaptador tiene un peso de 129 gramos y su ubicación ayuda a balancear el peso para evitar que resulte molesto para el usuario.

Para lograr la conexión sin cables fue necesario emplear la tecnología WiGig de Intel, la cual funciona en la banda de 60GHz para evitar interferencias y que el VIVE pueda funcionar de forma óptima aun sin los cables.

Sí, el adaptador es costoso, pero también el HTC VIVE es uno de los dispositivos de realidad virtual más caros, así que los precios de sus complementos no deberían sorprender a nadie. En la actualidad, siguen ofreciendo una de las mejores experiencias de VR en el mercado, y al prescindir de los cables esa experiencia mejorará notablemente.

Es interesante que el accesorio tenga un precio mayor por el que puedes adquirir una PlayStation VR, las cuales se mantienen como las gafas de realidad virtual más populares por dos motivos: el precio y la facilidad de uso, pues basta conectarla a una PlayStation 4 para comenzar a disfrutar. Claro está que la experiencia que ofrece PS VR está por debajo de lo que logra el HTC VIVE.