Sony ha dado a conocer que su dispositivo de realidad virtual alcanzó recientemente las tres millones de unidades vendidas a nivel global, una cifra nada despreciable para un mercado que sigue en crecimiento y que puede distinguirse por sus altos costos. Apenas a principios de año la compañía japonesa rebajó el precio de la PlayStation VR a $299 dólares, lo que sin duda ayudó a mejorar las ventas en los últimos meses.

Entre diciembre del año anterior y el mes en curso se vendieron un millón de unidades, seguramente su mejor periodo desde que se pusiera a la venta en 2016. A principios de año Sony prometió que se duplicaría el número de lanzamientos para que los jugadores tuvieran más alternativas con las cuales pudieran disfrutar el dispositivo. Esa estrategia también ha tenido números muy positivos.

Hasta la fecha se han vendido 21.9 millones de videojuegos dedicados a las gafas de realidad virtual, combinando las ventas digitales y en formato físico. Los japoneses mencionan que en la actualidad cuentan con un catálogo de 340 juegos disponibles para PlayStation VR, y esa cifra se incrementará con los lanzamientos planeados para el último trimestre del año, como Creed: Rise to Glory y Evasion. Para finalizar la información de cifras, Sony reveló el listado de los 10 títulos de PlayStation VR más jugados en los Estados Unidos:

  1. The Elder Scrolls V: Skyrim VR
  2. PlayStation VR Worlds
  3. Rec Room
  4. Resident Evil 7 biohazard
  5. The Playroom VR
  6. Job Simulator
  7. Until Dawn: Rush of Blood
  8. Batman: Arkham VR
  9. Farpoint
  10. Superhot VR

Esta noticia llega poco después de que la PlayStation 4 superara la barrera de las 80 millones de unidades vendidas, colocándose como la consola de sobremesa más exitosa de la actualidad. A pesar de que la realidad virtual sigue siendo un mercado que se encuentra en su etapa inicial, Sony ha realizado esfuerzos para que su dispositivo pueda estar al alcance de un mayor público, por ello su precio es de los más asequibles del sector.

Claro está que esos $299 sacrifican ciertas características que sí están presentes en modelos como el Oculus Rift o HTC VIVE, sin embargo, estos últimos requieren de ordenadores de gama alta para poder funcionar de manera óptima, añadiendo un costo extra muy alto para tener acceso a este tipo de experiencias.