ARM ha presentado su plan estratégico para los próximos dos años, en el cual deja claro que su objetivo es hacerse un lugar entre los fabricantes de procesadores para ordenadores portátiles, un sector ampliamente dominado por Intel y con AMD tratando de hacer frente.

La presentación de estos planes resultan bastante sorpresivos, pues la compañía de Cambridge no está acostumbrada a mostrar este tipo de estrategias. Su comunicado además incluye datos técnicos que seguramente harán saltar las alarmas en las oficinas de Intel.

Si bien los procesadores con arquitectura ARM pueden presumir de un gran rendimiento en dispositivos móviles, no ha sido así cuando se han implementado en ordenadores portátiles, como aquellos que adoptaron Windows ARM. La duración de la batería fue un gran logro, pero el rendimiento estaba muy por debajo del que ofrece Intel con los procesadores Core y su arquitectura x86. Eso es precisamente lo que quiere mejorar ARM, el rendimiento sin sacrificar la autonomía.

En mayo del presente año ya dieron grandes avances para lograrlo. La propia ARM señala que su procesador Cortex-A76 mejora en un 35% el rendimiento de la generación anterior, pero manteniendo las 20 horas de autonomía en laptops.

Haciendo una comparación con el Core i5-7300U, el procesador de séptima generación de Intel puede alcanzar velocidades de hasta 3.5GHz y requiriendo 15 vatios. Por su parte, el Cortex-A76 se queda cerca con 3GHz pero necesitando menos de 5 vatios de potencia.

ARM confirmó que este procesador tendrá variantes de 10 y 7 nanómetros para que los dispositivos móviles actuales se nivelen en rendimiento con los ordenadores portátiles. Aunque estos datos ya son muy positivos, lo mejor está por llegar en los próximos años.

Dos nuevas generaciones para adelantar a Intel

ARM sabe que su Cortex-A76 es un gran procesador, pero quiere mejorarlo con dos nuevas generaciones que llegarán en los próximos dos años. La primera de ellas lleva por nombre "Deimos" y logrará llegar hasta los 7 nanómetros. Se espera que los socios reciban este procesador este mismo año y los primeros productos comerciales estén disponibles en 2019. La compañía británica asegura que esta generación superará el rendimiento del Cortex-A76 original en un 15%.

La segunda generación, "Hercules", alcanzará los 5 nanómetros y estará en manos de los fabricantes de ordenadores portátiles el próximo año, pero con lanzamientos previstos en 2020. ARM asegura que este procesador mejorará en un 10% el rendimiento de "Deimos. Sería en esta etapa cuando ARM podría estar al mismo nivel que los procesadores x86 de Intel, considerando también los avances que realizará la compañía estadounidense.

La decisión de Apple

En abril del presente año se dio a conocer que Apple tenía la intención de usar sus propios procesadores en la gama Mac, iniciando así la tercera transición de arquitectura en sus ordenadores. El movimiento estaría planeado para el 2020 y significaría el adiós a los procesadores x86 de Intel en favor de los chips con arquitectura ARM. El año coincide con la estrategia que tiene ARM Holdings para enfrentar a Intel en el mercado de ordenadores portátiles, así que todo indica que el 2020 podría ser un año complicado para esta última compañía.