Las cuestiones vinculadas a la natalidad y a la fertilidad han tomado un perfil protagonista en los últimos años. Por un lado, en el mundo de la ficción, se ha ahondado en la posibilidad de que, en un futuro distópico, las tasas de nacimientos estén cercanas a la tasa cero. El éxito de HBO, Handmade´s Tale, aborda precisamente el problema de una sociedad sin niños en la que solo algunas mujeres son capaces de reproducirse. ¿O es culpa del sexo masculino? La conversión Estados Unidos a una sociedad profundamente machista rechaza de lleno la posibilidad de que el hombre pueda ser el causante de este problema. Por otro lado, las cifras de la sociedad real. Solo en España, las últimas cifras oficiales confirman que el número de nacimientos en España es el más bajo desde 1996; los cambios sociales, cuestiones económicas y la introducción de lleno de la mujer en el entorno laboral han retrasado y complicado las tasas de natalidad de los países desarrollados.

En todo este contexto, las clínicas de fertilidad han surgido como uno de los recursos para muchas parejas y las terapias para ayudar a la parte femenina del proceso; startups como Woom trabajan precisamente en este campo. Pero, ¿qué ocurriría si, al menos una parte del proceso, pudiese hacerse desde casa? Desde 2012, CIMAB trabaja para hacer estudios de fertilidad masculina a través de un test diagnóstico preparado para el hogar. La peor pesadilla de la sociedad distópica de Gilead en forma de producto farmaceútico.

Todo comenzaba con la tesis doctoral de Agustí García, dirigida por el Dr. Jordi Benet, en 2012 que daba como resultado la creación de una patente para test diagnósticos del espermatozoide humano. Surgía la spin-off que, desde hace siete años, "tiene como objetivo adelantarse como mínimo un año a los diagnósticos de infertilidad", explica Agustí.

¿Su funcionamiento? Según explica el creador de la patente, el dispositivo tiene como misión capturar espermatozoides móviles progresivos, los que tienen la capacidad de fecundar, y los tiñe de azul. De forma similar a los populares test de embarazo, si la muestra tomada es normal, la pantalla del test tornará a azul durante los 30 minutos después de iniciar el proceso. ¿Este sistema puede mejorar la tasa de natalidad?

"No se trata de un test que vaya a aumentar las posibilidades de embarazo sino a determinar si se tienen o no los suficientes espermatozoides tal y como indica la Organización mundial de la salud"

Entre un 30 y 50 por ciento de los hombres en edad fértil tiene un semen de una calidad inferior a los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la idea de introducir esta prueba de forma parte de un adelanto significativo de los diagnósticos. Una cuestión "especialmente importante si la mujer ya tiene una edad reproductiva avanzada dado que el éxito de los tratamientos de reproducción asistida están relacionado con la edad materna", añade Agustí. Y aún así, sigue estado el estigma de los problemas de la reproducción masculina. Pese a que los expertos recomiendan la asistencia de la pareja masculina a las consultas de fertilidad, en muchas ocasiones estos no terminan de aceptar la idea de someterse a examen. Relacionado con esta situación, Agustí explica "que la presencia del medico siempre es necesaria, la infertilidad es demasiado compleja para abordarla personalmente o de modo doméstico. El test es un indicador que permite ganar tiempo, importantísimo para tener éxito en reproducción asistida, y evitarse decepciones mes tras mes cuando no llega el embarazo".