"A mi pareja le gustaba salir a correr. Hasta que un día comenzó a sufrir molestias en la rodilla. Entonces su médico le recomendó que comprase Protandim para aliviar los dolores", explica Cristina, una investigadora española afincada en México desde hace media década. Al buscar información sobre el producto descubrió que se promocionaba diciendo "que elimina un millón de radicales libres por segundo las 24 horas del día". La compañía que lo vende, la norteamericana LifeVantage, también sostiene que "reduce el estrés celular en un 40% de media en treinta días".

"La mayoría de los médicos no saben. Muchos de los especialistas no están muy familiarizados con este tipo de tecnologías", aseguraba Juan José Félix en un antiguo reportaje publicado por Univisión, muy utilizado para difundir los supuestos beneficios del Protandim. Aunque de sus intervenciones parece desprenderse que se trata de un facultativo, lo cierto es que Félix se presenta en su propio perfil de Facebook como ingeniero bioquímico, además de trabajar como "distribuidor independiente" de LifeVantage en Puerto Rico.

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FDA (Flickr)

La multinacional, cotizada en NASDAQ, vende un producto que se ha publicitado en los últimos año como un remedio contra múltiples enfermedades. Los distribuidores del Protandim, incluidos los asentados en México, han relacionado falsamente el suplemento con el tratamiento de graves enfermedades como el cáncer, el párkinson o el alzhéimer. Entre los médicos que recomiendan su utilización está el polémico David Perlmutter, conocido por recomendar métodos cuestionados por la evidencia científica.

Protandim es un suplemento dietético compuesto por extractos de cinco plantas —té verde, cúrcuma, bacopa, ashwagandha y cardo mariano—. Sus promotores dicen que actúa contra Nrf2, una proteína que controla la expresión de determinados genes en respuesta al estrés oxidativo. Según defiende LifeVantage, "la activación de Nrf2 es el 'futuro' de la protección celular y promoción de la salud". ¿Son ciertas las afirmaciones que realiza la compañía? ¿Es Protandim tan beneficioso como lo pintan?

Protandim, en el punto de mira de la FDA

A diferencia de otros suplementos, los investigadores sí han intentado probar la seguridad y la eficacia del Protandim en ensayos clínicos. El repositorio Clinical Trials recoge únicamente cuatro estudios hasta la fecha y tan solo uno de ellos ha dado a conocer sus resultados en esta página web. Se trata de un ensayo que se llevó a cabo para analizar la efectividad del suplemento en el daño oxidativo y en el rendimiento deportivo. Sus conclusiones, publicados en PLOS One, mostraron que tomar Protandim no provocaba ninguna mejora a la hora de correr cinco kilómetros. Sí se relacionaba, en el caso de personas mayores de 35 años, con un incremento de una enzima llamada superóxido dismutasa (SOD). En particular, el aumento se observó en un análisis post-hoc —un resultado positivo que los propios científicos dicen interpretar "con cautela"—.

Los otros tres ensayos clínicos llevados a cabo en humanos no ofrecieron datos positivos que respaldasen el uso del Protandim. Uno de ellos, por ejemplo, probó el suplemento como tratamiento de personas con problemas de alcoholismo para determinar si influía en la permeabilidad epitelial de los alvéolos pulmonares y en el estrés oxidativo de estos órganos. Los resultados publicados en American Journal of Physiology no ofrecieron buenas perspectivas para el suplemento de LifeVantage. De hecho, la disminución en los productos relacionados con la peroxidación —un ensayo llamado TBARS— se vio en los voluntarios que no habían tomado Protandim, sino placebo.

El ensayo para evaluar el Protandim como remedio contra el síndrome metabólico fue retirado, mientras que el estudio acerca de la esteatohepatitis no alcohólica se completó sin aportar ningún resultado. Es decir, no existen ensayos clínicos que confirmen su seguridad y eficacia en ninguna indicación terapéutica. La mayoría de trabajos disponibles se basan en estudios en cultivos de células o en modelos animales, unos resultados insuficientes para recomendar el uso del Protandim como tratamiento.

Pese a su falta de evidencia, es fácil encontrar afirmaciones engañosas en la red sobre las posibilidades del Protandim. La propia LifeVantage incluyó en algunas de sus patentes las supuestas indicaciones terapéuticas —nunca demostradas— de su suplemento. Eso sí, la multinacional norteamericana pidió a sus distribuidores que no utilizaran dichas reinvidicaciones a la hora de vender el producto. En su página web, LifeVantage sigue hablando de "vivir durante más tiempo" y asocia el Protandim con la posibilidad de reducir el estrés oxidativo sin haberlo podido demostrar en ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego en seres humanos.

La popularidad del suplemento ha continuado en aumento, lo que ha obligado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, en inglés) a tomar cartas en el asunto. La entidad ha prohibido a LifeVantage utilizar expresiones como que "Protandim ayuda en la lucha contra el cáncer", en la "prevención del alzhéimer y la diabetes" o que "Nrf2 minimiza la inflamación" y "protege frente a la exposición a la radiación ultravioleta". La compañía respondió asegurando que sus aseveraciones nunca han planteado que el suplemento sea "útil en la cura, tratamiento, diagnóstico, mitigación o prevención de ninguna enfermedad" y que los distribuidores independientes tampoco deberían usar estas expresiones. En la actualidad, la FDA mantiene al Protandim en su listado de tratamientos ilegales contra el cáncer, dentro del apartado de fraudes para la salud.