Apple vive en estos momentos uno de sus veranos más intensos de los últimos años, con una masiva renovación de productos, como bien dice, a la vuelta de la esquina. Después de verano llegarán nuevos Mac, nuevos Apple Watch, nuevos iPad y, por supuesto, nuevos iPhone. Estos últimos son los que más atención acapara por obvias razones y, muy especialmente, uno de ellos: el supuesto modelo "barato", el cual podría no llegar de la mano de sus hermanos mayores.

La compañía californiana planea introducir en septiembre tres nuevos modelos de iPhone: dos de ellos –la renovación del actual iPhone X y uno de mayor tamaño– enfocados al segmento más premium del mercado y otro más económico con el público que no quiere invertir una gran suma de dinero en disponer del último proyecto de la empresa de la manzana mordida como objetivo. Este iPhone "barato" contaría con notables diferencias de fabricación, como un cuerpo de aluminio en lugar de cristal o una cámara más modesta, además de disponer de una pantalla LCD en lugar de la OLED introducida en 2017.

Sería esto último, precisamente, lo que podría retrasar la llegada de este dispositivo. Apple quiere que, a pesar de ser LCD, el iPhone de 6,1 pulgadas pantalla aproveche al máximo el espacio del frontal, lo cual estaría provocando algunos problemas de producción debido a sus particularidades frente a las OLED. Así lo ha expresado un analista de la firma Morgan Stanley, que afirma que "actualmente no vemos ningún retraso en la producción de los próximos iPhone OLED de 5,8" o 6,5" de Apple" alegando que ciertos problemas con la iluminación de la pantalla LCD podrían conllevar un mes de retraso en su comercialización.

Más colorido, pero no en rojo

Al mismo tiempo, las informaciones de que este modelo económico contará con una mayor variedad de colores que los otros dos continúa cogiendo fuerza. Si a principios de mes fue el analista Ming-Chi Kuo quien se atrevió a intentar adivinar los colores de esta nueva generación de iPhone, ahora es otro, Macotakara, quien se suma a la quiniela. Frente a los colores negro, blanco, azul, rojo y naranja del primero, el segundo expone una predicción similar, pero no igual, donde blanco, negro, amarillo, naranja, azul y marrón serían los elegidos.

Sea como fuere, lo que parece claro es que Apple quiere repetir una estrategia similar a la que llevó a cabo con el iPhone 5c en su día, presentando de esta forma una variante del modelo premium a menor precio y con una paleta de colores que hará del terminal un producto más atractivo para el público joven. Los colores definitivos, así como la fecha de venta final, será algo que todavía tendrá que esperar.