Cuando esta noche miremos al cielo la Luna se volverá roja por momentos. Y aunque la tonalidad ha hecho que merezca el apelativo "de sangre", nuestro satélite solo se tornará de este color por culpa un eclipse total de Luna. Este viernes 27 de julio, como fija el calendario de astronomía de 2018, tendrá lugar el eclipse de Luna más largo de todo el siglo XXI. La fase total se prolongará durante 1 hora y 43 minutos, mientras que la duración completa del fenómeno celeste será de casi cuatro horas.

Un eclipse total de Luna ocurre cuando el satélite entra en el cono de sombra de la Tierra. Para ello, el Sol, nuestro planeta y la propia Luna —que estará en fase llena— se encuentran alineados en el mismo plano. Será entonces cuando el satélite se vaya tiñendo de rojo, como consecuencia de la refracción de los rayos solares por culpa de la atmósfera terrestre. En función de la mayor o menor concentración de partículas de polvo en suspensión —de origen volcánico—, se volverá más o menos rojiza. Su transformación ha hecho que históricamente este evento se haya bautizado como Luna de sangre.

El evento comenzará a las 20:24 h y terminará casi cuatro horas después, a las 00:19 h (hora peninsular en España). Además, el eclipse sucederá en pleno apogeo lunar, es decir, nuestro satélite se situará en su punto más alejado en la trayectoria elíptica que realiza alrededor de la Tierra. El eclipse de Luna se podrá ver desde España, aunque el mejor lugar para contemplar este evento serán las Islas Baleares. Según el Observatorio Astronómico Nacional, en un principio será difícil contemplarlo ya que el satélite estará aún bajo el horizonte.

La fase total del eclipse comenzará a las 21:30 h, la misma hora a la que está previsto que la Luna salga en Madrid. Aunque el satélite tendrá una elevación bastante baja, lo que complicará su observación, su máximo tendrá lugar a las 22:21 h (hora peninsular). El evento se podrá ver en otras zonas de Europa, Sudamérica, África, Asia y Australia. Para disfrutar de este eclipse, los especialistas recomiendan acudir a lugares con baja contaminación lumínica y con un horizonte libre de obstáculos. Además, a diferencia de lo que sucede con los eclipses de Sol, observar este evento es seguro para nuestra vista.