La compañía de Elon Musk está atravesando una semana complicada. Todo a partir de que el pasado domingo el propio ejecutivo revelara el descubrimiento de un saboteador que había filtrado datos confidenciales a terceros. El involucrado ya ha sido demandado por Tesla ante la corte de Nevada.

Desgraciadamente para ellos, la situación todavía no encuentra fin. CNBC reporta que la compañía ha tenido que reforzar la seguridad de su fábrica debido a una advertencia relacionada con el ex empleado saboteador. El medio afirma que un conocido de Martin Tripp, el responsable, llamó a la policía para informales que Tripp planeaba realizar acciones violentas en la fábrica. El portavoz comentó:

Ayer por la tarde, recibimos una llamada telefónica de un amigo del Sr. Tripp, diciéndonos que el Sr. Tripp vendría a la Gigafactory para disparar al lugar. La policía ha sido notificada y se están tomando medidas para mejorar la seguridad en la Gigafactory.

Tras la llamada, el departamento de policía del lugar inició una investigación que se extendió durante varias horas, para finalmente poder concluir que no había una amenaza creíble, sin embargo, continuarían con la investigación. Los responsables de la misma aseguraron que de momento no podían compartir más información a los medios para poder proteger su procedimiento.