Elon Musk sorprendió a sus empleados el pasado domingo al revelarles el descubrimiento de un saboteador dentro de Tesla. La compañía continuó con la investigación de los hechos y ha sido hasta hoy que finalmente ha decidido demandar al ex empleado involucrado ante la corte de Nevada. La demanda presentada expone que Martin Tripp, el saboteador, "ilegalmente pirateó información confidencial y comercial de la compañía y transfirió esa información a terceros".

Tripp utilizó software especializado en sus acciones, instalándolo en las computadoras de hasta tres empleados especializados en el manejo de información confidencial. El mismo saboteador aceptó haber alterado el sistema operativo utilizado en la fabricación de vehículos, pero por otro lado, se le acusa de mentir sobre la información que robó de la compañía para posteriormente compartirla en el exterior.

La demanda afirma que Tripp fue el responsable de la información falsa expuesta en un reporte sobre supuestos defectos en las baterías, donde se informaba que las mismas tenían celdas perforadas y habían sido utilizadas en algunas unidades del Model 3. Entre la información alterada se incluyen exageraciones sobre los desechos que genera Tesla en su proceso de fabricación, así como un falso retraso en la llegada de material de manufactura para la línea de producción.

El responsable no tenía mucho tiempo trabajando en Tesla. Ingresó en octubre del 2017 como un técnico de procesos, pero afirmaba que su puesto no era lo suficientemente importante para él. En mayo del presente año fue removido a otra sección dentro de la compañía, pero comenzó a tener diferencias con otros trabajadores.

Tesla le exige a la corte de Nevada compensaciones por "daños y prejuicios", además de castigos "ejemplares" para el responsable, quien hasta el momento no se ha pronunciado al respecto sobre la situación.