Si hace un mes era Holanda la que decidía erradicar los productos de Kaspersky de las instituciones del país, ahora podría ser la Unión Europea en pleno la que hiciese lo propio de los organismos gubernamentales. El Parlamento Europeo ha aprobado esta semana una moción mediante la cual el software proporcionado por la compañía rusa ha sido declarado como "malicioso", conformando esta la antesala de lo que podría ser otro eslabón más en la cadena de malas noticias que Kaspersky Lab ha ido sumando en los últimos meses.

El Parlamento pide de esta manera a la Unión que realice una revisión de los sistemas y equipos en uso para proceder a la eliminación del software proporcionado por una compañía que ya no es bien recibida en muchos territorios. "La UE y los Estados miembros se enfrentan a una amenaza sin precedentes en forma de ciberataques motivados políticamente y subvencionados por otros estados", se afirma en el documento emitido.

Por descontado, Eugene Kaspersky, CEO de Kaspersky Lab, no está nada contento con la decisión y cómo puede afectar esta situación a su negocio.

Esta decisión del Parlamento Europeo celebra el cibercrimen en Europa. No deseo hacer nada para seguir alentando la balcanización de internet, pero creo que la decisión tomada en Europa no me deja otra opción que tomar medidas definitivas. Kaspersky Lab solo ha tratado de librar al mundo del cibercrimen. Hemos demostrado una y otra vez que divulgamos amenazas cibernéticas independientemente de su origen y autor, incluso en nuestro propio perjuicio. Este es un revés para la lucha contra la amenaza cibernética, pero permanecemos inamovibles en nuestra misión: salvar al mundo del cibercrimen.

Rusia, en el punto de mira internacional

De llegar a una decisión definitiva sobre esto, la Unión Europea sería el segundo gran territorio en limitar la influencia que los productos de Kaspersky tienen sobre las instituciones del estatales. El pasado año se cerraba con la decisión de Estados Unidos de prohibir la tecnología proveniente de esta empresa en sus organismos de gobierno alegando, de la misma manera que lo hace ahora el Parlamento, preocupación en relación a potenciales problemas de seguridad que esto podría suponer.

Rusia no es el único país que está sufriendo prohibiciones por parte del Gobierno estadounidense, sin embargo. Los últimos meses han sido especialmente claves para la presencia de empresas de origen chino en el país, habiendo puesto trabas a la entrada de Huawei en el país a través de las operadoras y llevando casi a la extinción a ZTE.