Cada vez queda menos para que Hayabusa 2 se reúna con el asteroide Ryugu, al que explorará durante los próximos meses. La misión japonesa, lanzada al espacio en diciembre de 2014, estudiará y tomará muestras de este objeto rocoso —convirtiéndose, si todo va bien, en la segunda iniciativa nipona en conseguirlo, después de la primera nave Hayabusa. Tras casi cuatro años de viaje y 300 millones de kilómetros recorridos, la sonda Hayabusa 2 está a una distancia de entre 240-330 kilómetros, suficiente para tomar unas imágenes en las que ya se comienza a apreciar cómo es Ryugu.

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) afirma que el asteroide parece contar con una cresta ecuatorial y profundos cráteres —alguno de ellos podría llegar a tener 200 metros de diámetro, de acuerdo con las primeras estimaciones—. Según Sei-ichiro Watanbe, científico de la misión, Ryugu tiene una dirección de rotación diferente a la de la Tierra y tarda apenas 7,5 horas en dar una vuelta completa sobre sí mismo. El diámetro del asteroide es de 900 metros, una estimación que coincide con las observaciones realizadas desde la superficie y que tendrá que ser confirmada cuando la sonda japonesa llegue finalmente a su destino.

Los investigadores japoneses que coordinan la misión —una de las más destacadas de 2018— aseguran que la forma de Ryugu es similar a la de una peonza, un objeto llamado "Coma" en el país nipón. Sin embargo, hay quien le ha sacado otras semejanzas. El astrónomo amateur y escritor Daniel Fischer ha señalado, tras ver las fotografías tomadas por el instrumento ONC-T, que el asteroide se parece a un cubo Borg, las gigantescas y poderosas naves de ficción del universo de Star Trek.

"Cuando vi estas imágenes, me sorprendió que Ryugu sea tan parecido en cuanto a su forma a los destinos de la misión estadounidense de OSIRIS-Rex, el asteroide Bennu, y el objetivo de la misión candidata propuesta por Europa MarcoPolo-R, el asteroide 2008 EVS", explica en un comunicado Makoto Yoshikawa, jefe de la misión. Estos cuerpos rocosos, sin embargo, son bastante más pequeños —una octava parte que el asteroide que estudiará Hayabusa 2— y rotan de forma más rápida. "Los asteroides que hemos explorado han tenido formas muy diferentes; hasta la fecha, Bennu y Ryugu podrían ser los primeros asteroides similares que hayamos examinado", apunta.

Si las imágenes de Ryugu coinciden con la realidad —algo que sabremos en los próximos días, a medida que la misión vaya aproximándose a su destino y las fotografías tengan más nitidez—, la exploración podría ser más sencilla de lo que se creía. El motivo es que la apariencia del asteroide podría conocerse de un solo vistazo en el caso de que el eje de rotación fuera similar a la dirección vertical que aparenta tener en las instantáneas. En los próximos días, Hayabusa 2 se encontrará finalmente con Ryugu y explorará en detalle los lugares donde se situarán tanto el aterrizador (lander) como los róvers que porta consigo.

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