La Comisión Europea tiene puesta su mirada desde hace tiempo en la inteligencia artificial y la potencial implicación que tendrá esta en el devenir de la sociedad en el futuro. Por ello, y tras anunciarlo el pasado mes de abril, ha creado un grupo de expertos que se encargarán de tratar los diferentes aspectos relacionados con esta materia de cara a delimitar su implementación en suelo europeo.

En total, son 52 las personas elegidas -entre ellas, la española Cristina San José, Chief Data Strategist del Grupo Santander– provenientes de diversas áreas que aportarán su visión sobre diferentes puntos que serán requeridos por el órgano europeo. Esto forma parte del plan actual de la Comisión para invertir 20 millones euros de aquí al año 2020 en proyectos y captura de talento en el campo de la inteligencia artificial.

"El Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Inteligencia Artificial (AI HLG) tendrá como objetivo general apoyar la aplicación de la estrategia europea sobre la IA", se puede leer en el comunicado emitido por la Comisión. Su creación llega un momento en el que este área forma parte del núcleo del desarrollo de potencias como Estados Unidos o China y donde el número de aplicaciones aumentará de manera vertiginosa en los próximos años.

Un compendio ético que tendrá que mejorar a la de Google

La Comisión ha aprovechado el comunicado para informar de manera algo más detallada cuáles serán las funciones que tendrán que acometer los 52 expertos elegidos, entre las que se encuentra la creación de unas "directrices éticas de IA, que aborden cuestiones como equidad, seguridad, transparencia, futuro del trabajo, democracia y, en términos más generales, impacto en la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales, incluida la privacidad y la protección de datos personales, la dignidad, la protección del consumidor y discriminación".

Algo que recuerda en cierta medida (aunque de manera más amplia) a las proposiciones que publicó Google hace unos días al respecto de la utilización de la inteligencia artificial en sus proyectos tras la polémica surgida en torno a su implicación en el Proyecto Maven del Pentágono. No hay fecha aproximada, por el momento, que nos permita saber cuándo verán la luz unas directrices que tendrán que complementar a las emitidas en marzo por el Grupo Europeo de Ética en Ciencia y Nuevas Tecnologías (EGE), donde se abordan distintos principios éticos en el uso de estos sistemas.

Además de esto, los expertos también se encargarán de "asesorar a la Comisión sobre los próximos pasos que abordan los retos y oportunidades a medio y largo plazo relacionados con la IA" y de "apoyar a la Comisión en nuevos mecanismos de participación y divulgación".