«Debe existir sobre la Tierra un lugar inalienable, un lugar que no pertenezca a ninguna nación, un sitio en donde todos los seres de buena voluntad, sinceros en sus aspiraciones, puedan vivir libremente como ciudadanos del mundo.» Así fue como Mirra Alfassa definió Auroville, una ciudad muy peculiar ubicada en el municipio de Puducherry, en la India.

Acostumbrados como estamos a las sociedades occidentales y a la larga historia de expansión y colonización, el objetivo de Auroville suena, aunque no debería, a una utopía. Sin embargo, lo más curioso de todo es que esta ciudad fundada en 1968 sigue en funcionamiento y, aparentemente, perpetuando el objetivo principal de su fundadora (aunque no está excenta de dificultades).

Carta de Auroville

Mirra Alfassa, mejor conocida como La Madre, fue la pieza pilar para su fundación. Ella ideó la ciudad, sus objetivos y cuatro lineamientos bases de la comunidad conocidos como Carta de Auroville:

  1. Auroville no pertenece a nadie en particular, Auroville pertenece a la humanidad en su conjunto, pero para vivir en Auroville hace falta ser servidor voluntario de la consciencia divina.
  2. Auroville será el lugar de la educación permanente, del progreso constante, y de la juventud que nunca envejece.
  3. Auroville quiere ser el puente entre el pasado y el futuro. Aprovechando todos los descubrimientos exteriores e interiores Auroville se lanzará audazmente en el futuro.
  4. Auroville será el lugar de una investigación material y espiritual para dar una manifestación viva a una unidad humana concreta.

Ciudad internacional

La Madre fue pareja espiritual del místico hindú Sri Aurobindo, quien estaba al frente de un áshram; juntos desarrollaron la llamada yoga integral, una práctica que se extendió en la ciudad de Auroville desde sus inicios hasta a la fecha.

Auroville, que literalmente significa 'Ciudad de la Aurora' (en francés, ya que Puducherry fue durante siglos una colonia francesa y La Madre de nacionalidad francesa) es una ciudad internacional reconocida por la ONU y la propia Unesco desde que fue fundada, más que nada por sus objetivos y por deslindarse de cualquier práctica religiosa.

Pese a que muchas ciudades utópicas se han quedado en el camino o sucumbido a sus conflictos internos, Auroville sigue activa, vigente y en construcción, en ella viven alrededor de dos mil personas de al menos 45 países. También es habitada por los múltiples visitantes que recibe durante todo el año.

Como toda ciudad utópica uno de los aspectos más delicados es su organización y autosustento. Auroville lo ha conseguido a través de la financiación de cinco fuentes: del gobierno de India y organizaciones no gubernamentales de India y del extranjero; centros de Auroville Internacional y oficinas de representación alrededor del mundo. Asímismo de sus propias actividades pues se enfocaron en una red de unidades económicas, dedicadas a la tecnología informática, los negocios en pequeña y mediana escala, el reciclado y venta de papel.

Sin embargo, dentro de Auroville no se maneja dinero y las transacciones se hacen por medio de una tarjeta y de intercambio de servicios y voluntariado.

El Matrimandir

La ciudad fue diseñada por el arquitecto francés Roger Anger siguiendo las indicaciones de la Madre, basado en un diseño con forma de galaxia en espiral e incluye cuatro sectores radiales (la zona internacional, la zona cultural, la zona industrial y la zona residencial) además de un cinturón verde circundante.

Aunque en Auroville no se sigue una religión, sí que tiene, por obvias razones, influencia de las tradiciones orientales, por tal motivo no es de extrañar que su fascinante diseño asemeje un mandala y que el centro de la ciudad sea un edificio para meditar.

Ese edificio central, que se puede decir es el corazón de Auroville, se llama Mitramandir (en sánscrito El templo de la Madre). Su nombre y su espectacular diseño es un lugar de vital importancia espiritual (por el desarrollo personal que da la meditación y no por algún vínculo religioso).

La ciudad sostiene que:

Algunas características de Auroville pueden hallarse en otras comunidades y proyectos alrededor del mundo, pero Auroville es el primer y único centro urbano dedicado a la experimentación en la unidad humana, reconocido internacionalmente, y a su vez está comprometido con las necesidades culturales, medioambientales, sociales y espirituales de la humanidad del futuro.

Así pues, esta ciudad utópica, internacional, autosuficiente y, por qué no, extrañamente atrayente, continúa en pie luego de medio siglo. Para visitarla y obtener más información en su sitio oficial.