Uber quiere demostrar que está haciendo las cosas bien y que se está tomando la seguridad de la plataforma muy en serio. Después de varios casos de asaltos y atracos en México, la compañía aumentó la seguridad de sus conductores. Sin embargo, estos también han sido, en algunas ocasiones, el motivo de denuncias de acoso sexual o de comportamientos ilícitos.

En un comunicado, el equipo de Uber en el país anunció que ha desactivado a 9.000 conductores durante 2017 por no cumplir con los requerimientos de calidad ni con los términos y condiciones del servicio. En concreto, algunas de las prácticas se basaban en ofrecer viajes fuera de la aplicación y a precios más bajos. "Tenemos un equipo dedicado en detectar conductas fraudulentas por parte de socios conductores como hacer viajes fuera de la aplicación o aumentar deliberadamente el tiempo o la distancia de un viaje", afirmó Saúl Crespo, gerente de comunicación de la sede de la compañía en México.

Uber aprovechó para recomendar a los usuarios que no tomen viajes de manera privada con los choferes porque, en estos casos, la empresa no puede garantizar la seguridad de los pasajeros. En este contexto, recordó que el servicio cuenta con un seguro de cobertura ante accidentes que cubre tanto a los conductores como a los usuarios de la app y a otras terceras personas afectadas.

El gerente de comunicación especificó que, para poder dar un amplio seguimiento a los conductores, es clave que los pasajeros les valoren. "Invitamos a nuestros usuarios a siempre reportar malas conductas por parte de socios conductores en la aplicación, de esta forma podremos dar seguimiento a cada una de manera puntual".

Seguiremos robusteciendo nuestros filtros para asegurar en la medida de lo posible que personas honestas y comprometidas estén al frente del volante.

Con el objetivo de aumentar la confianza, el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, anunció el pasado mes de abril nuevas medidas de seguridad. A pesar de no ser del todo revolucionarias y de llegar con retraso en comparación con otras plataformas de ride-hailing, uno de los aspectos se basaba en llevar a cabo un mayor seguimiento de los comportamientos de los conductores. De esta manera, si se perciben malas conductas se puede llamar la atención o suspender al conductor antes de que pueda seguir cometiendo estas infracciones.

Adicionalmente, Uber añadió un botón de seguridad en la aplicación que conecta directamente con emergencias y la posibilidad para los usuarios de compartir su viaje con hasta cinco contactos. Esta misma característica se habilitó para los conductores, además de filtros adicionales para los usuarios. Estas funcionalidad cobran sentido porque, en algunos casos, los choferes han sido víctimas de los asaltos.

Sin embargo, en otras ocasiones estos han sido cómplices de robos o de otros delitos como el abuso sexual. Después del asesinato de una joven en Puebla a manos de su conductor de Cabify, las medidas se han intensificado para todas las plataformas y esta es la manera de Uber de demostrar que está fomentando iniciativas para evitar que se repitan tragedias parecidas.

La empresa dirigida por Dara Khosrowshahi ha apostado desde sus inicios muy fuerte por México y actualmente está presente en 43 ciudades del país. Después de las varias polémicas en las que Uber estuvo involucrada y que provocaron la salida del antiguo CEO, Travis Kalanick, el nuevo director ha basado su estrategia en un lavado de imagen en el que la seguridad y la implicación de la compañía son su nuevo emblema.