El año 2018 empezaba haciendo historia en lo que al porno de venganza se refiere. La youtuber Chrissy Chambers denunció a su ex novio en Reino Unido por subir vídeos a internet en los que mantenían relaciones sexuales cuando aún eran pareja. Con el afán de ponerla en ridículo y herir su sensibilidad y dignidad, el ex novio decidió publicar contenido de índole sexual. Un juez inglés decidió darle la razón a Chambers y, de esta manera, se sentó un precedente legal en el país que podría servir de ejemplo en otros lugares del mundo.

Unos meses después del caso de la youtuber, la Ciudad de México se ha unido a la lucha contra el porno de venganza al reformar el Código Penal del Distrito Federal para sancionar con penas de uno hasta tres años de cárcel la publicación de fotografías o vídeos de índole sexual sin el consentimiento de la persona.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) informó en un comunicado que se habían añadido los artículos 177 Bis y 179 al Código Penal para establecer "que a quien realice una conducta de naturaleza sexual indeseable para quien la recibe, que lesione su dignidad, se le impondrá de uno a tres años de prisión".

El diputado del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Iván Texta Solís fue quien presentó la iniciativa argumentando que varios estudios arrojan que en promedio tres mujeres acuden a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal diariamente para denunciar que se les tomaron fotografías o vídeos sin su consentimiento. En la mayoría de los casos, el proceso de queja se completa en 36 horas.

Con la reforma, se pretende evitar situaciones en las que las mujeres puedan sentirse violentadas, sobre todo en el transporte público de la capital mexicana. A pesar de que los vagones están separadas por géneros, el acoso sexual en el metro no es una excepción, como tampoco lo es que una persona desconocida tome fotografías o vídeos sin el conocimiento ni consentimiento de la persona que aparece.

En muchas ocasiones, estos comportamientos llegan hasta las redes sociales, donde las personas son víctimas de acoso sexual, discriminación y hasta amenazas de muerte. El porno de venganza se ha convertido en otro de los retos en la red y que puede suponer un peligro para sus víctimas. Con los nuevos artículos del Código Penal, este acto será sancionado con hasta tres años de cárcel.

En el comunicado, la ALDF especificó que se consideran conductas de naturaleza sexual indeseable aquellas que atenten contra la dignidad, como solicitar favores sexuales o fabricar, imprimir, vender o exhibir cualquier tipo de contenido con implicaciones sexuales sin que la persona que aparezca en él haya dado permiso.

En la reforma, la justicia capitalina añadió que las penas se incrementarán en una tercera parte si existe "una relación jerárquica derivada de relaciones laborales, docentes, domésticas o de cualquier clase; o cuando la conducta del agresor se realice en la vía pública, instalaciones o vehículos destinados aprestar un servicio público".