Apple es un motor incombustible de generar dinero a su alrededor. De un tiempo a esta parte, la economía que rodea a la compañía con sede en Cupertino está viviendo una explosión sin precedentes en la industria. Apple suele presumir (y con razón) en su conferencia de desarrolladores del dinero que le hace ganar a los desarrolladores, pero lo cierto es que los proveedores de la compañía son, sin duda, los más beneficiados por la salud de la compañía.

Ahora TSMC, uno de los proveedores más importantes de Apple para la fabricación de sus chips, ha anunciado una espectativas sin precedentes en términos de beneficios, derivados de la fabricación del chip de los próximos iPhone, según apuntan desde Digitimes. Según varios analistas, TSMC tiene planes de aumentar la producción en volumen de los chips de 7nm, todo para cumplir con las especificaciones y los pedidos de Apple para la fabricación de su próximo chip, que montarán los iPhones e iPads de 2018.

Todo ello contando con que las previsiones de ventas de smartphones para 2018 han ido a la baja debido a la relativa saturación del mercado, especialmente en la gama alta, donde solo parece ganar Apple y también ha experimentando una desaceleración del crecimiento del que venía presumiendo como motor de la industria de la telefonía de gama alta.

TSMC ya era la compañía de semiconductores más grande del mundo antes de convertirse en el proveedor de Apple, pero desde 2011, cuando se anunció el acuerdo entre ambas compañías para el desarrollo del A6, tanto para el iPhone del momento como para el iPad, su crecimiento ha sido exponencial en línea con el crecimiento en ventas de los dispositivos de Apple.

Sea como sea, parece que la economía en torno a Apple y a sus proveedores no tiene visos de cambiar a corto plazo, y es que la buena salud de la compañía y la llegada de nuevos productos va a seguir manteniendo a la compañía en el cresta de la ola.