God of War ya está a la venta. La esperadísima nueva aventura de Kratos llega tras cinco años de trabajo por parte de Santa Monica Studios y, la crítica es unánime, entra en el olimpo de las aventuras de acción. Desde hace algo más de una semana puedes leer nuestra crítica y ahora, como hemos hecho en otras ocasiones, nos centramos en echar un cable a los jugadores en busca de ayuda.

Después de unas 40 horas de juego (¿por qué las compañías no incluyen un contador?), aquí tenéis una lista de consejos que van desde la configuración de menús o la elección de la dificultad hasta qué actividades priorizar o cómo desarrollar a Kratos. De todo y para todos. Allá vamos.

  • Conoce el trasfondo de Kratos y la saga. Pese al cambio de aires, son ciertos momentos los que hacen referencia al pasado de Kratos. Tanto si has jugado los anteriores y necesitas refrescar la memoria como si estás buscando un breve resumen para ponerte al día, aquí tienes nuestro repaso a la historia de Kratos.

  • Personaliza los controles y la experiencia. Es algo común a cada juego pero aquí hay ciertos elementos susceptibles de ser cambiados: si vienes de Dark Souls será fácil que quieras cambiar las funciones del botón X y el botón O y, en cuanto al “minijuego” para abrir las cámaras secretas, puede que te canses de la opción por defecto y optes por algo más directo. La interfaz de usuario también es altamente personalizable, aprovéchalo.

  • Ojo con la dificultad. En una época en la que Dark Souls y experiencias del estilo nos han curtido como jugadores es posible que quieras dar tus primeros pasos en la máxima dificultad. Piénsatelo dos veces: God of War no es un juego difícil per se pero puede costar un poco adaptarse a su control y nuevas mecánicas y la dificultad máxima es extremadamente estricta y no da lugar al error. Además, importante, es la única que no permite ser cambiada una vez empezada la partida.

  • Atreus es mejor hijo en inglés. El doblaje al castellano es notable y personajes como Kratos cuentan con una interpretación a la altura pero otros, algunos tan relevantes como Atreus, no tienen un casting del todo acertado. Así, mientras que en dicha versión el hijo de Kratos cuenta con una voz propia de un adolescente más cerca de la veintena, en el doblaje inglés Arteus suena como lo que es, un niño de apenas 12 años.

  • No te preocupes por las zonas potencialmente explorables que dejas atrás. God of War es una experiencia diferente a los anteriores y el mundo, más abierto e interconectado, se aprovecha del backtracking. Conforme pasen las horas obtendrás poderes y objetos que te permitirán pasar por esos lugares inaccesibles.

  • Haz favores. No estamos hablando de que seas educado (que también, nunca viene mal) si no de misiones secundarias. Así es como se ha bautizado a la docena de tareas que nos encargarán distintos personajes (como los herreros) a lo largo del juego. Completarlas en el momento en que se nos den suele ayudar bastante a mejorar a Kratos y facilita las cosas. Además, algunas suelen tener detrás historias bastante interesantes.

  • Mira hacia arriba. Más allá de los múltiples cofres y secretos esparcidos por los distintos caminos (¡explora!), los escenarios de God of War tienden a tener elementos colgantes, como cubos y pequeñas cajas, que nos darán plata y otros materiales una vez caigan al suelo. Y para eso, claro, hacha leviatán al canto.

  • Aprovecha a Atreus. En mi caso, fueron varios los momentos en los que caí en la cuenta de que apenas estaba sacando partido a las habilidades de Arteus. El acostumbrarse a pulsar “Cuadrado” mientras peleamos para que éste lance flechas a los objetivos (una de las mejores formas de aturdir, más cuando mejores sus habilidades) y a utilizar la pulsación larga del botón para realizar su ataque especial será crucial en algunos enfrentamientos.

  • No te obsesiones con comprar. Como en RPG y aventuras del estilo, la tentación de gastar dinero en mejor equipamiento siempre está ahí. Pero, como tantos otros, God of War nos va premiando (si exploramos lo suficiente, claro) con el equipo necesario para no tener que hacer grandes desembolsos. Eso sí, siempre podrás darte algún capricho (en la recta final se consigue mucha plata) y, además, cuentas con la opción de vender el equipo que ya no usas.