La última aparición en los medios de comunicación de los padres de Nadia aparentemente fue bastante rentable. Al menos así se desprende del informe que los Mossos d'Esquadra han entregado al juez y al que ha tenido acceso El Periódico. Según la documentación, Fernando y Marga habrían recaudado 261.694 euros en apenas cuatro días gracias a la generosidad de 4.463 donantes, que realizaron múltiples transferencias bancarias. La instrucción judicial determinó que los progenitores de Nadia habrían conseguido 1,11 millones de euros en donativos a lo largo de ocho años, sin que se haya podido identificar la cantidad recaudada en metálico.

La investigación realizada por los Mossos apunta que los padres de Nadia contaban con 40.890 euros en sus cuentas bancarias el 28 de noviembre de 2016. El 1 de diciembre de ese mismo año, tras aparecer en diversos medios de comunicación pidiendo dinero para una falsa terapia contra la tricotiodistrofia, la enfermedad rara que padece la niña, la cifra alcanzó los 302.584,75 euros. De este modo, la familia logró multiplicar por siete la cantidad económica de la que disponían en el banco, de acuerdo con la información publicada por El Periódico. Lo consiguieron después de diversas intervenciones públicas en las que destacaban la gravedad del estado de salud de su hija, un relato en el que también señalaron que Fernando Blanco padecía un cáncer terminal que no estaba tratándose. Pero la historia que contaron durante años a los medios era en realidad mentira.

Durante sus entrevistas en prensa, radio y televisión, el padre de Nadia llegó a asegurar que había ido con su hija a Afganistán en medio de las bombas, además de recurrir a un médico inexistente, al que llamaba Edward Brown, que presuntamente realizaba una operación genética a través del cerebro. Sin embargo, tal y como sospechó inicialmente Josu Mezo en su blog Mala Prensa y demostraron primero Hipertextual y luego El País, la historia construida alrededor de la menor estaba plagada de falsedades e inverosimilitudes.

La tricotiodistrofia es una enfermedad rara, es decir, muy poco frecuente, que a día de hoy no tiene cura. Tampoco existe ningún tratamiento -autorizado o experimental- que consista en una operación genética a través del cerebro, como afirmaban los progenitores de la menor. Durante los últimos días en los que intervinieron en los medios de comunicación, el padre destacó además que padecía un tumor maligno que no se trataba para curar a su hija. Sin embargo, este extremo de la historia también era falso. De acuerdo con la información de El Periódico, Blanco le dijo a la madre de Nadia que "el cáncer sirve para dar pena y sacar más dinero", según se desprende de una conversación telefónica intervenida por los Mossos antes de su detención.

Tras la investigación periodística realizada, los padres de Nadia fueron imputados (investigados) por un presunto delito de estafa. Según el auto del juez de instrucción de la Seu d'Urgell, la pareja no ha acreditado ingreso alguno y solo ha demostrado gastos médicos privados que no superan los 4.000 euros, una cantidad muy inferior a la obtenida en donativos. Su caso está pendiente de juicio en un procedimiento en el que la Fiscalía ha pedido seis años de cárcel y multa de 18 meses con una cuota diaria de 18 euros, lo que supone en total algo menos de 10.000 euros. Desde que se abrió la investigación, el padre de la niña permanece en prisión provisional y la madre se encuentra en libertad con cargos; además, el magistrado les retiró la patria potestad de la menor como medida cautelar hasta que se celebre el juicio.