Un nuevo capítulo en el conflicto de Rusia y Estados Unidos. Las cuerdas vuelven a tensarse en la relación entre los dos países después de que se confirmara la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Ahora, el país gobernado por Donald Trump ha impuesto nuevas sanciones contra Rusia por las acciones hostiles que ha tomado el Kremlin y que van en contra de sus intereses.

El Russiagate ha sido uno de los ejes centrales de estas nuevas sanciones, después de que el Congreso de Estados Unidos ya aprobara la primera serie de reprimendas contra Rusia. La Agencia de Investigación de Internet ha sido una de las organizaciones que han estado en el punto de mira desde mediados del año pasado y que ahora forman parte de las sanciones de Estados Unidos. El asesor del comité especial para investigar la injerencia rusa, Robert Mueller, acusó en su momento a la agencia de liberar los intentos por parte del Kremlin para influenciar en los comicios de 2016.

En total, han sancionado a 13 personas, al Departamento Central de Inteligencia (GRU) y al Servicio de Seguridad Federal. Además del Russiagate, el otro punto clave es la acusación de Estados Unidos de que el Kremlin estuvo involucrado en el malware NotPetya, que atacó a varias empresas y entidades gubernamentales a mediados del año pasado. "El ejército ruso, del cual el GRU es parte, también fue directamente responsable del ciberataque NotPetya en 2017", afirmó el Departamento del Tesoro, encargado de emitir las sanciones.

Por otro lado, Estados Unidos también ha denunciado al Gobierno ruso por un caso de envenenamiento contra el ex espía ruso ruso Sergei Skripal y su hija Yulia Skripal, quiénes se encontraban en Inglaterra. La intoxicación se llevó a cabo con un agente nervioso conocido como "novichok". Como respuesta, la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, expulsará a 23 diplomáticos rusos en lo que se ha convertido en una de las mayores crisis entre los dos países desde la Guerra Fría.

Estados Unidos se ha puesto del lado de Inglaterra para condenar el intento de asesinato y aumentar sus argumentos contra Rusia. Las sanciones, que prometen ser más duras, podrían denegar el acceso de algunas personas de nacionalidad rusa al sistema financiero estadounidense.

"La administración está enfrentando y contrarrestando la ciberactividad maligna de Rusia, incluyendo su intento de interferencia en las elecciones estadounidenses, ciberataques destructivos e intrusiones dirigidas a la infraestructura crítica", afirmó Steve Mnuchin, secretario del Tesoro, quien añadió que tienen pensado imponer más sanciones contra Rusia para responsabilizar a funcionarios del Gobierno ruso por las actividades que han intentado desestabilizar a Estados Unidos.

Estas sanciones se unen a las que ya había presentado el Gobierno anteriormente. Sin embargo, todavía no han sido implementadas porque están atravesando un proceso administrativo para poder aplicaras, según las autoridades. Estas medidas tomadas por Estados Unidos son en su mayoría simbólicas, aunque el objetivo de las mismas es presionar a Rusia e intentar aislarla para que cese de sus actividades como la injerencia en las elecciones. "Estas sanciones específicas son parte de un esfuerzo más amplio para abordar los continuos ataques nefastos que emanan de Rusia", concluyó el secretario del Tesoro.

A pesar de las sanciones, algunos senadores como la demócrata Amy Klobuchar destacaron la importancia de ir más allá de estas acciones para proteger la democracia "asegurando nuestros sistemas electorales y aumentando los requisitos de transparencia y divulgación para los anuncios políticos en línea".

¿Las sanciones son suficientes?

Los retos son muchos. En primer lugar, las iniciativas para evitar nuevas injerencias deben ser lo suficientemente robustas. De la mano de plataformas como Facebook y Twitter, el Gobierno podría hacer frente, una vez más, a las cuentas falsas y bots rusos ante las elecciones legislativas de 2018.

Por otro lado, será difícil tomar estas medidas con un presidente que ha puesto en duda a Robert Mueller y que no ha tomado medidas para enfrentar de manera directa la injerencia rusa. Las sanciones impuesto son, hasta cierto punto, solamente simbólicas pero, para poder atacar frontalmente este fenómeno, es importante no tomar decisiones a medias tintas.

Además, no se ha precisado cuándo se llevarán a cabo estas "duras" sanciones contra Rusia. Si tenemos en cuenta que las medidas impuestas anteriormente no se pusieron en práctica por el lento proceso administrativo, podemos esperar que el destino de estas nuevas acciones sea el mismo.

Estados Unidos ya ha impuesto sanciones contra Rusia, ahora falta que estas tengan el efecto esperado.