Tras el batacazo de la Casa Blanca, Broadcom anunció este miércoles el abandono definitivo de las negociaciones con Qualcomm.

Ambas compañías han jugado un "tira y afloja" económico desde el pasado mes de noviembre, cuando se presentó formalmente la primera oferta de compra. En estos seis meses intermedios, las cifras han variado al alza, e incluso se llevaron a cabo movimientos en la cúpula de Qualcomm con el objetivo de facilitar la transacción.

"Aunque estamos decepcionados con el resultado, Broadcom seguirá la orden de la Casa Blanca. Broadcom continuará progresando con su proceso de redomiciliación y albergará su Reunión Especial de Accionistas, tal y como se espera, el próximo 23 de marzo de 2018", comunicó la compañía.

El presidente Donald Trump y su equipo ejecutivo aseguraron en la orden pertinente que la compra de Broadcom (de procedencia asiática) podría interferir con la seguridad nacional de los Estados Unidos. En el epicentro de las preocupaciones se encuentran la inminente llegada del 5G, el papel dominante de Qualcomm en esta nueva tecnología de telecomunicación y la gran penetración que se espera de la misma en los próximos años.

El caso se asemeja al de Huawei, quien planeaba anunciar la comercialización de sus productos en los dos grandes operadores de la nación: AT&T y Verizon. Sin embargo, una carta remitida por la cúpula del país alertó a las telecos del riesgo de seguridad nacional que podría conllevar la integración de equipos de telecomunicación de procedencia china.